Los tiempos cambian. En el 2020 Rafael Nadal recibió el trofeo de Roland Garros entre lágrimas y se confirmaba como el más ganador del torneo parisino (13) y empataba a Roger Federer en el récord histórico como el más ganador de Grand Slams (20). Escuchaba el himno de su país con los ojos quebrados en un rostro semi oculto en su cubrebocas.

En esa ceremonia de premiación, Nadal demostró que es un hombre de carne, hueso y sentimientos como cualquier otro. Esta vez sin lágrimas visibles, pero con palabras llenas de tristeza, ha anunciado que no participará en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

“Es una decisión que nunca resulta fácil y tras escuchar a mi cuerpo y hablar con mi equipo entiendo que es la decisión acertada con el objetivo de alargar mi carrera, competir al máximo nivel y seguir luchando por retos profesionales y personales de manera competitiva”, dijo en un comunicado ayer.

Los Juegos Olímpicos han significado mucho en mi carrera y siempre fueron una prioridad; encontré el ambiente que todo deportista quiere sentir al menos una vez y tuve la suerte de vivirlos intensamente en tres ocasiones, además ser abanderado de mi país”, agregó.

La última vez que renunció a unos Olímpicos fue en 2012. Dijo que era “uno de los momentos más tristes” de su carrera, pero que no podía ir porque “no me encuentro en condiciones”.

La tristeza lo ha vuelto a embargar tras despedirse de Tokio, que podrían ser sus últimos Juegos ya que llegaría a París 2024 con 38 años.

Nadal ha arrastrado una fuerte lesión en la espalda desde principios de este año, aunque decidió encarar el Australian Open con una infiltración en la parte lumbar. Las infiltraciones no atacan los malestares al 100%, por lo que se ha visto una versión ‘artificial’ del español, que incluso perdió su torneo predilecto en 2021: Roland Garros.

También anunció que no jugará en la superficie verde de Wimbledon 2021.

“El hecho de que haya solo dos semanas entre Roland Garros y Wimbledon este año no ha ayudado a que mi cuerpo se pueda recuperar de la siempre exigente temporada de tierra batida. Han sido dos meses de un gran esfuerzo y la decisión que tomo va enfocada al medio y largo plazo”.

Osaka y Thiem, otras bajas del verano

La japonesa Naomi Osaka, quien se retiró de Roland Garros tras revelar su lucha contra la ansiedad y depresión, también renunció a participar en el torneo de Wimbledon, que arranca en 11 días.

La baja de Osaka, que sí planea competir en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, es un nuevo golpe para el Grand Slam londinense después de la baja de Nadal.

Naomi no jugará Wimbledon este año. Se está tomando un tiempo personal con amigos y familia. Estará preparada para los Juegos Olímpicos y está emocionada por jugar ante su afición", dijo el agente de Osaka, Stuart Duguid, en un correo electrónico enviado a la AFP.

No obstante, los organizadores del torneo no pierden la fe de tener a la segunda mejor rankeada del mundo en la actualidad: “Por ahora está inscrita y no hemos recibido la confirmación de que no vaya a participar", dijo Sally Bolton, directora general del All England Club.

Otra baja en verano es el austriaco Dominic Thiem, actual ranking 5 del mundo. Al igual que Nadal, anunció su baja de los Juegos Olímpicos a través de su cuenta de Twitter, pues prefiere prepararse al 100% para Wimbledon.

“Para mí, como para todos los deportistas, participar en los Juegos Olímpicos y representar a mi país es un gran honor y eso hace que esta decisión sea aún más difícil. Sin embargo, 2021 no comenzó como se esperaba y no me siento listo para jugar lo mejor posible en Tokio. Mi objetivo es trabajar duro las próximas semanas, dar lo mejor de mí en Wimbledon, seguir entrenando y, con suerte, defender mi título del Abierto de Estados Unidos", mencionó.

A diferencia de Nadal, que ha participado en las Olimpiadas de 2004, 2008 y 2016, Thiem nunca ha jugado en ese escenario, pero llegaría a París 2024 con 30 años de edad.

deportes@eleconomista.mx