Roma.- El español Rafael Nadal, segundo cabeza de serie, se proclamó campeón en el torneo Masters 1000 de Roma, por sexta vez en su carrera, tras derrotar este lunes en la final al serbio Novak Djokovic, primer favorito, por 7-5 y 6-3, con lo que recuperará además el número dos mundial.

Nadal se cobra así la revancha de la final perdida ante 'Djoko' en 2011 y reconquista el título en el Foro Itálico, donde ya había levantado el trofeo en 2005, 2006, 2007, 2009 y 2010.

La final, inicialmente prevista para el domingo, fue retrasada al lunes por la lluvia y finalmente la meteorología permitió su disputa, a pesar de que las previsiones tampoco eran buenas.

El español vuelve a reforzar su confianza y a rebajar la del serbio, después de haberle derrotado ya en otro final de un torneo Masters 1000, en Montecarlo, lo que supone un buen augurio para Nadal a seis días del inicio de la gran cita anual sobre tierra batida, Roland Garros (27 de mayo-10 de junio).

Antes de estos dos éxitos, en Montecarlo y Roma, Nadal había encadenado siete finales perdidas ante el balcánico, especialmente la del Abierto de Australia de este año.

"Estoy contento con cómo he jugado, es formidable ganar aquí contra tres jugadores fantásticos, Tomas (Berdych), David (Ferrer) y Novak (Djokovic), sin haber perdido un set. Me siento en forma, pero para mí lo más importante no es ganar contra esos jugadores, sino conseguir el título, uno de los más importantes del año para mí", afirmó.

"La victoria es siempre importante, pero esta lo es porque me da confianza. No sólo a mí, se la daría a cualquiera. La victoria ayuda, pero si tengo confianza es sobre todo porque estoy jugando bien, con agresividad", explicó.

La victoria permite además al español recuperar el número dos del mundo en el ránking de la ATP, después de haberla cedido a Roger Federer hace una semana, tras el éxito del suizo en el torneo de Madrid.

Esa circunstancia es especialmente importante de cara al reparto de los cabezas de serie en Roland Garros, ya que ser el segundo le garantiza no coincidir con Djokovic hasta la final.

El serbio cometió en la final de este lunes un número poco habitual de errores (41 por los 21 de Nadal) y rindió a un nivel muy por debajo de lo esperado, mientras que el español se reconcilió con el triunfo, tras su eliminación en los octavos de Madrid, en un torneo polémico por haberse disputado con arcilla azul, muy criticada por el mallorquín.

Nadal llegó a salvar cuatro bolas de 'break' al principio de la segunda manga y luego puso ya distancias en el marcador, ante un Djokovic apático y que era el favorito de la grada, en parte por su carácter bromista y su capacidad para hablar italiano.

"Tuve muchas oportunidades, pero cuando no las aprovechas, él (Rafael Nadal), que es el mejor del mundo en esta superficie, regresa y toma el control del partido", admitió el serbio.

La lluvia frustró el domingo a los aficionados romanos, pero la final entre los dos mejores del mundo pudo tener lugar y ambos defendieron la decisión de no jugar la víspera y retrasar su duelo un día.

Ahora, Nadal, Djokovic y el resto de estrellas del circuito afrontarán la recta final hacia Roland Garros, donde el español aspira a un séptimo título.

RDS