París.-Rafael Nadal se paseó por el lobby de un hotel parisino. Lo hizo a paso firme y con un reloj negro que vale más de 400,000 dólares en su muñeca izquierda.

Su manera de andar es digna de mención porque sus rodillas que tantos problemas le han dado están bien. El reloj, diseñado por el creador Richard Mille con la ayuda de Nadal, es significativo porque planea usarlo al jugar en el Abierto de Francia.

La primavera en París es la época del año en la que Nadal brilla. Fue aquí donde el español se coronó campeón en los primeros cuatro años que intervino en el Grand Slam en polvo de ladrillo.

En 2009, sin embargo, un apretado calendario y sus rodillas a maltraer, le pasaron factura a Nadal, quien sufrió su primera derrota en Roland Garros en 32 partidos.

Ahora, Nadal se propone iniciar una nueva racha de victorias en el Abierto de Francia que arranca el domingo.

"Tenía muchas ganas de estar aquí. Es una satisfacción personal'', declaró Nadal el jueves tras aterrizar en Francia desde su casa en Palma de Mallorca. "Esto es porque he trabajado durísimo para volver a ganar''.

Señaló que el 2010 ha sido "una temporada muy, muy buena para mi'', lo que considera algo importante después que lesiones en las rodillas y abdominales afectaron su desempeño en 2009, cuando tampoco pudo defender su título en Wimbledon.

Indicó que sus rodillas "ahora mismo están en un momento muy bueno'' y afirmó que eso es evidente por la forma en que ha jugado. Nadal tiene marca de 15-0 esta temporada en arcilla, con títulos en los Masters de Montecarlo, Roma y Madrid.

Nadal derrotó a Roger Federer en la final de Madrid y ese es uno de los motivos por los que el español, y no el campeón defensor suizo, es el favorito en Roland Garros.

Otro más: Nadal tiene marca de 14-7 contra Federer, 10-2 en arcilla.

Y otro más: Federer ha ganado sólo seis de nueve partidos en cancha lenta en 2010.

El año pasado en Roland Garros, al caer eliminado en los octavos de final, Nadal no podía doblar las rodillas el año pasado, según dijo su tío y entrenador, Toni. Este año, Toni dice que las rodillas de su sobrino están "lo suficientemente bien''.

Eso suena como tímido al considerar la campaña de su sobrino en arcilla este año, el primer tenista masculino que gana en Montecarlo, Roma y Madrid en el mismo curso, una trilogía de títulos de la Serie Masters que Nadal considera como ``más que un sueño''.

Ahora bien, como Federer salió a decir tras perder la final de Madrid: ``Para él (Nadal) y para mí, la temporada de arcilla se decide en Roland Garros y no antes. Desafortunadamente o con suerte, así son las cosas''.

Aunque Novak Djokovic o Andy Murray, los dos siguientes del ranking mundial, quieran diferir, lo cierto es que Federer y Nadal parecen tener una cita inexorable para otra final entre los dos primeros del mundo.

Nadal derrotó a Federer en las finales de 2006, 2007 y 2008. Resulta significativo que Juan Martín del Potro, el gigante argentino con un demoledor forehand que sorprendió a Federer en la final del Abierto de Estados Unidos el año pasado, apenas meses después de casi vencerle en las semifinales de Roland Garros, no podrá ver acción tras operarse la muñeca.

El torneo femenino, en contraste, está para cualquiera con nueve jugadores que se han repartido los títulos de los últimos nueve torneos en arcilla de la WTA.

Las hermanas Serena y Venus Williams están de vuelta en la cima del ranking por primera vez desde mayo de 2003; Justine Henin vuelve al sitio donde ganó cuatro de sus siete coronas de Grand Slam tras un retiro de año y medio; y la defensora del título Svetlana Kuznetsova atraviesa un pésima racha.

BVC