Luciano Wernicke, escritor argentino, dice que las nuevas generaciones de periodistas piensan que el futbol “se inventó hace 10 minutos”, que no quieren o no tienen tiempo para investigar historias.

Su obra literaria se ha dedicado a contar, con un estilo de cuento o novela, la historia del futbol internacional. Historias insólitas de los mundiales, de la Copa Libertadores, de los Juegos Olímpicos son parte de su trabajo y para este verano publicó el libro Historias Insólitas de la Selección Mexicana.

Un argentino tratando de comprender y mostrar por qué el Tri es como es.

Entrevistado por El Economista, Luciano da su visión sobre la cultura y el futbol, lo que piensa de la historia del futbol mexicano, las contradicciones de Hugo Sánchez, la personalidad de Cuauhtémoc Blanco y la calidad de Nacho Trelles como entrenador, “un gran técnico sin materia prima” y de quien dice que en nuestra realidad seguro llevaría a nuestro país a otro nivel.

—¿Qué personajes del futbol mexicano te llamaron más la atención, o consideras relevantes para comprender nuestra historia?

Me llamó la atención Nacho Trelles, en el contexto actual podría sacar a México más alto en un Mundial. Un gran conocedor de futbol con un equipo prácticamente amateur, sin roce internacional. Un gran entrenador pero sin materia prima.

También están los contrastes de Hugo Sánchez, máximo goleador de la Liga Española y nunca pudo despegar con la Selección. Me acuerdo de un comercial de Pepsi donde marca un penal y en el Mundial falla uno contra Paraguay y pasa de Hugo a Tarugo.

Cuauhtémoc Blanco me parece un personaje muy interesante, un tipo que si bien era un futbolista profesional, jugaba como chico. Fue una suerte de jugador amateur, jugaba por la camiseta, era capaz de romperse la nariz por meter un gol, tirarse frente a La Volpe a sabiendas de que eso después le podría traer problemas y le costó caro. Sé que fue irresponsable de su parte en lo profesional, pero también hay algo de un espíritu bravo.

—¿Qué tan complicado es hacer un libro de un país que no es el tuyo?...

El periodista joven cree que el futbol empezó hace 10 minutos y todo lo que vino antes está en Wikipedia, y la verdad es que no; yo me alegro que todos sean así y yo comprendo que es difícil encontrar cosas. Hay que investigar muchas horas, muchas horas, pero muchas. La gente no tiene tiempo o no quiere hacer el esfuerzo, pero eso también tiene una contra, que muchos cortan, pegan y firman con su nombre lo que uno tarda mucho tiempo en lograr.

—¿Cómo podemos entender la historia de la Selección Mexicana?

Entendí por qué México tardó tantos años en tener una participación en un Mundial medianamente decente. Me di cuenta de que la falta de desarrollo tuvo que ver con el aislamiento geográfico, fue a casi todos los mundiales y perdió casi todos los mundiales hasta la década de los 70 y tiene una explicación.

Se trata en un principio de un tema geográfico y tiene que ver con que México no tenía con quién practicar; el rival más cercano era EU y para viajar de la CDMX a Nueva York son miles de kilómetros. En cambio Argentina, cruzando el río de la Plata, en una hora y media de ferry ya está en Montevideo, el clásico Argentina vs Uruguay es el clásico más repetido en la historia del futbol; tiene cerca a Brasil, todo era pescar en una bañadera.

—¿Es importante rescatar el pasado? ¿Por qué?

Nos permite comprender mejor el presente y predisponernos para un mejor futuro. En el pasado no se podía viajar, no por error (...) por ejemplo, México tardó un mes en llegar a los Juegos Olímpicos de Amsterdam, era una locura. Viajó a Roma a jugar una eliminatoria ante EU, perdió y se tuvo que volver. Dos meses de viaje para 90 minutos.

La reedición del pasado deja enseñanza, una llama de esperanza al entender el esfuerzo que hacía esa gente para representar a su país, muchas veces pagando traslados, dejando muchos meses a su familia y labores profesionales en casa, para representar a un país.

—¿Cómo percibes hoy la cultura respecto a la literatura de futbol?

Durante muchos años había muchas biografías y autobiografías de futbol, lo digo porque he analizado y recorrido, pero con el avance de Internet, Wikipedia, las páginas web, la cuestión amerita una investigación mucho más profunda, ya no sirve hoy cortar y pegar un resultado, porque nadie va a comprar un libro de eso.

Hoy cualquier persona que habla con otra utiliza términos que se usan en la cancha, la política también está presente, las transmisiones, el marketing. El futbol envuelve a todas las sociedades, está incorporado a las culturas.

Está Sacheri, Villoro, los míos son un poco más literarios. Tanto Galeano, Villoro, Fontanarrosa, yo ofrecemos variedad de propuestas y es un género que está creciendo.

—¿Qué es lo que ha perdido el futbol?

No creo que el futbolista no juegue por la camiseta el Mundial, todavía sigue siendo importante, el salario fuerte es el club y la publicidad. La Selección trae prestigio (...) Cuando Lionel Messi dice que quiere ganar un Mundial para ser el número uno, le creo. Él no necesita que le digan que es el número uno del mundo, creo que hay un espíritu nacionalista por el deseo de estar, participar. El Mundial no sirve para especular.

Pero quizás hay un grupo de jugadores que piensan en la plata, hay de todo.

ivan.perez@eleconomista.mx