El empeño de la Fórmula 1 (F1) para expandir su alcance a lo largo y ancho del territorio de estados Unidos recibió un empujón cuando los comisionados de la ciudad de Miami aprobaron de manera unánime iniciar negociaciones formales para albergar una carrera tan pronto como el año entrante.

La votación abre el compás para negociar un contrato con la F1 que podría concretarse a mediados de este año.

Tanto las autoridades de la ciudad como los directivos de la F1 han declarado que tienen el deseo de que puedan tener un acuerdo por 10 años con una carrera que se lleve a cabo en octubre, de cara al final de la temporada de la categoría.

La F1 ha estado buscando incrementar su penetración en territorio estadounidense desde que el Gran Premio (GP) de Estados Unidos reflotó en el 2012 en el Circuito de las Américas en Austin, Texas.

El Gran Premio de Miami podría unirse al GP de Canadá, en Montreal, y al GP de México, en la Ciudad de México, como el cuarto evento del mundial en América del Norte.

Liberty Media, la compañía estadounidense que tomó el control de los derechos comerciales de la F1 antes del inicio de la temporada del 2017, busca una segunda carrera en Estados Unidos.

“La Fórmula 1 en Miami representa una oportunidad fantástica para llevar el espectáculo de automovilismo deportivo más grande del planeta a una de las ciudades más icónicas del mundo y estamos encantados de que el proyecto está en marcha”, dijo Sean Bratches, director de operaciones comerciales de la F1.

Aunque aún falta la firma de un contrato, el alcalde de Miami, Francis Suárez, calificó de “gran paso” la votación del jueves en procura de hacer realidad la carrera.

El Gran Premio de Miami ha sido propuesto como un circuito callejero y la F1 empezó a sondear ubicaciones desde el 2017.

La ciudad dio a conocer la semana pasada una propuesta del circuito, que podría llevar a los monoplazas por el centro de la ciudad, por el puerto y por dos rectas que pasarían por puentes sobre el mar.

En sus intentos de hacer perdurar a la F1 en Estados Unidos, Nueva Jersey y Los Ángeles fueron las otras opciones antes de que Liberty Media se decidiera por Miami.