Rustenburgo. México y Uruguay han viajado en los mundiales en clase económica. Los asientos de primera están reservados casi siempre para los mismos, pero calificar como primero de grupo al menos los colocará en lista de espera, donde el Tri nunca ha estado y Uruguay desde 1970 que no avanza más allá de los cuartos de final.

A los charrúas les basta el empate para ser primero y a México el triunfo. El premio es jugoso: evitar a Argentina en octavos de final y tener un camino, al menos en teoría , más zanjado para una posible llegada a cuartos.

Enzo Francescoli, exmundialista en 1986 e Italia 90, y los extécnicos charrúas Juan Ramón Carrasco y Víctor Púa analizan para El Economista el partido de hoy en Rustenburgo y en resumen los tres coinciden en que el mayor peligro de México viene por los costados y que Uruguay tiene un par de delanteros efectivos.

México es propositivo y Uruguay es letal, así podría definir el partido , advierte en una frase Enzo Francescoli.

Enzo asegura que el Tri es la mejor Selección que ha tratado la pelota en Sudáfrica. Sin lugar a dudas es un equipo que abre la cancha y cuando menos lo esperas, la cierra, y eso descontrola a los rivales. Con Giovani se pueden esperar muchas opciones y Barrera también demostró que es desequilibrante .

Sumados los partidos ante Francia y Sudáfrica, el Tri tiene un promedio de posesión de la pelota superior a 50%, de acuerdo con los datos de FIFA.­

Uruguay prefiere asfixiar al rival y con Diego Forlán y Luis Suárez todo se puede esperar , dice Francescoli.

Entre ambos sumaron 75 goles en la temporada pasada y de nueve tiros a gol en sus dos partidos pasados anotan tres, es decir, por cada tres disparos viene una anotación.

En cambio, los delanteros del equipo de Aguirre han generado 14 tiros a gol y apenas suman tres anotaciones; Franco, Gio, Chicharito, Barrera, Vela anotan un gol cada cinco opciones.

Forlán es un jugador que no sólo tiene gol, además genera espacios y Suárez es un delantero letal, le pegue donde sea, tiene en la mente la portería , dice Juan Ramón Carrasco, técnico de Uruguay entre el 2003 y el 2004.

Víctor Púa, quien dirigió a Uruguay en el Mundial del 2002 en el que se quedaron en fase de grupos, dijo que esta generación tiene hambre, no les es suficiente estar en buenos clubes, no se cuidan las piernas. Forlán les ha contagiado de entusiasmo .

Las estadísticas dicen que México tiene el balón y Uruguay el gol. Esto se define por marcador y no por calidad. Un sitio en la lista para viajar, en primera clase, octavos de final está en juego.