La primera presentación de la Selección Mexicana en Las Vegas fue un rotundo éxito. Y es que el Sam Boyd registró un lleno y sus 40,000 asientos fueron vendidos, superando por mucho el récord que existía en dicha ciudad cuando se jugaba al futbol. Antes del México-Islandia la marca era de 29,152, misma que se dio en 2012 cuando el Real Madrid de Cristiano Ronaldo enfrentó a Santos.

Además de que los mexicanos en Estados Unidos no renunciaron a asistir al juego en medio de las políticas del presidente Donald Trump, quien asegura construirá un muro para dividir la frontera, los capitanes de ambos equipos (Rafael Márquez y David Thór Vidarsson), leyeron previo al arranque del juego un discurso en el que se declararon en contra de cualquier manifestación de discriminación.

Buenas noches. Junto con mis compañeros de la Selección Nacional de México nos declaramos en contra de cualquier discriminación, homofobia, sexismo o racismo. Pedimos que ustedes los aficionados también se unan con nosotros para mostrar los valores verdaderos del futbol: inclusión, diversidad, igualdad y respeto a todos dentro y fuera de la cancha. Únete, contigo somos más , leyó Rafa Márquez.

Para la selección mexicana, Estados Unidos es el mercado más importante, incluso mucho más que nuestro propio país. Contratos comerciales, de televisión, venta de playeras y también venta de boletos son los fuertes.