Johannesburgo. El festejo de niña traviesa tiene sus motivos. Angela Merkel asciende al poder como canciller alemana justo en el momento en que la actual generación de la Mannschaft inicia su escalada.

Solo así se puede explicar la expresión de júbilo que protagonizó en el Estadio Green Point tras el cuarto gol de Alemania ante Argentina, que le dio a su Selección el acceso a la semifinal.

Para Angela, su arma más letal en su retórica local ha sido siempre el equipo de futbol. Y es que el fußball ha sido un ingrediente más en su gobierno, más como casualidad que por directriz, pero del mismo modo le ha servido.

Primero, porque en el 2006, un año después de ganar la votación y convertirse en la primera mujer Canciller en la historia de su país, organizó el Mundial, lo que le sirvió para dar una imagen de consolidación, a una nación que seguía en dudas tras su paso por la unificación en 1991.

Tras cuatro años, esto se ha convertido en su mejor arma para el discurso de integración nacional e internacional que pretende dar al mundo y a sus propios gobernados.

Pero también hay una razón sentimental. Y es que tras su ascenso al gobierno, muchos de estos jugadores la han acompañado en su trance, el caso de Miroslav Klose y Lukas Podolski, incluso el mismo técnico Joachim Löw, quien hace cuatro años fue asistente de Jurgen Klinsmann.

Todos ellos se han ido consolidando y no han negado su afecto por Merkel, a quien en cualquier oportunidad agradecen su apoyo.

Incluso Klose al igual que el capitán Michael Ballack fueron imágenes de una campaña televisiva para apoyar a Haití, luego del devastador terremoto de enero pasado.

Ésta es la nueva generación de lo que pretende mostrar el futbol alemán. No sólo es atlético, también sabe hacer futbol y mover la pelota , advierte en charla con El Economista, Matthias Sammer, quien es uno de los coordinadores de las selecciones alemanas.

Ésta es la generación con más jugadores de composición y origen étnico diferente y que le ha servido a Merkel para hablar de unidad nacional .

Al menos 11 futbolistas tienen sus raíces en otra nación. Así lo que alguna vez Hitler propagó como raza aria , llegó a su fin.

El turco Mesut Özil es el cerebro del equipo; los polacos Miroslav Klose y Lukas Podolski tienen el gol; además hay recambios importantes en el esquema de Löw como lo son el brasileño Cacau o el español Mario Gómez; el lateral ghanes Jerome Boateng se ha apoderado de la titularidad, y la lista sigue… todos ellos han sido determinantes para que Alemania esté en semifinales en Sudáfrica.

Éste es su mejor momento. Muchos llegaban con dudas con respecto a las expectativas de la Selección, pero creo que es un equipo que ha trabajado junto desde hace más de ocho años, ya sea en selecciones inferiores o hasta en sus equipos , advierte Sammer, quien consiguió en 1996 la Eurocopa, el último título en importancia que tienen los alemanes en su vitrina.

La Mannschaft más moderna ha ido paso a paso consiguiendo objetivos. Fue tercer lugar de la Copa Confederaciones en el 2005; tercer lugar en Alemania 2006; subcampeón de Europa en el 2008, y está a un partido de buscar el título mundial en Sudáfrica 2010.

Ahora, la multiétnica generación Merkel busca dejar de ser una era para convertirse en una leyenda.

Alemania

España no es invencible: Klose

El delantero alemán Miroslav Klose, aseguró que España, próximo rival del cuadro teutón en semifinales del Mundial, no es invencible.

Klose afirmó que tras ver el cotejo de la Furia Roja ante Paraguay, se dio cuenta que los ibéricos tienen puntos malos, los cuales deben encontrar para poder avanzar a la gran final.

(Con Paraguay) fue un gran partido, pero puso de manifiesto que España no es invencible. Tenemos que localizar sus debilidades y explotarlas .

No obstante, reconoció que España será un rival complicado es sin duda un equipo mejor que nuestros rivales anteriores, son un equipo fantástico , indicó Klose.

España

Del Bosque no cree en revancha

El seleccionador español, Vicente del Bosque, dudó que Alemania, su rival en semifinales, se tome el encuentro como una revancha de la final de la Eurocopa del 2008 que ganó la Roja.

Hablar ahora de revancha entre grandes selecciones creo es algo que no existe, ellos van a tener el ansia de ganar para jugar una final de Copa del Mundo, y nosotros tenemos el estímulo de jugarla también , afirmó.

Del Bosque destacó que los alemanes: Se pusieron en marcha, no hace tanto tiempo para cambiar un futbol que parecía estar agotándose. Han logrado renovarse desde la Eurocopa y han conformado un grupo muy bueno .