Stefan Medina liquidó el invicto de Monterrey en 30 minutos. No supo adaptarse a la cancha maltratada y rápida del Estadio Azteca. En dos acciones, casi idénticas, llegó tarde al balón y vio dos tarjetas amarillas que sepultaron el paso perfecto de Rayados. América, fiel a su reflejo de este inició de torneo, fue efectivo: no lo perdonó y lo goleó.

El partido arrancó equilibrado, producto de la lluvia que azotó, al menos, hora y media antes del arranque del juego el césped del estadio Azteca. Fueron nulas las llegadas de ambos cuadros en los primeros 20 minutos, hasta que apareció Roger Martínez.

El colombiano aprovechó un cabezazo que cortó Guido Rodriguez, que prácticamente dejaba mano a mano a dos jugadores de Rayados con la zaga americanista. El de Cartagena controló el balón, hizo una diagonal a la izquierda y con su pierna zurda sacó un disparo que venció al arquero Marcelo Barovero para marcar su segundo tanto desde que llegó al fútbol mexicano. 

Celebró, como siempre, con los dedos señalando el cielo para agradecer a Dios.

Monterrey no reaccionó tras el gol y parecía que le anotarían pronto el segundo tanto. Las cosas empeoraron cuando Medina fue expulsado, pero fue precisamente la tarjeta roja la que hizo reaccionar a los regiomontanos. En 15 minutos y con diez hombres fueron mejor que los azulcremas. Incluso Avilés Hurtado, su estrella, pudo emparejar el marcador, pero un disparo que tuvo casi al finalizar el primer tiempo se fue desviado de la portería de Agustín Marchesín.

En ese momento se le escapó el juego a Rayados.

Cuando regresaron del medio tiempo, América sentenció el partido. Fue mediante un tiro de esquina, al 49', cuando Bruno Valdez se levantó sólo en el área para rematar con la cabeza la asistencia de Matheus Uribe, quien mantiene su buen momento pese al trago amargo que vivió en Rusia 2018 con su selección, tras fallar el penal ante Inglaterra

Diego Alonso, el técnico de Rayados, no se rindió. Pese a los dos goles de desventaja buscó equilibrar el partido. Ingresó a Dorlan Pabón y Luis Madrigal, dos elementos con condiciones ofensivas, pero no pudieron ser trascendentes en el encuentro. Pasaron casi inadvertidos y el América aprovechó los espacios que dejaron en defensa.

Los azulcremas pudieron anotar dos o tres goles más, pero solo pudieron marcar uno. Andrés Ibargüen cobró un penal, que a él mismo le cometió Barovero, para poner el 3-0 final al 83'.

América se pone serio en el inicio del Apertura 2018. Suma su tercera victoria consecutiva y, aunque con complicidad de las circunstancias del encuentro y la imprudencia de Medina, le quitó el pasó perfecto a Monterrey, uno de los equipos más sólidos del último lustro de la Liga MX.

Nada fácil.