Ya no es el mismo el norirlandés Rory McIlroy quien llegó a disputar el Honda Classic de la PGA con el fin no sólo de adjudicarse su primer título de este 2012, sino también con la encomienda de hacerlo para adjudicarse el sitio de honor en el ranking de la PGA, que hasta ayer poseía el inglés Luke Donald.

Rory, quien cuenta apenas con 22 años de edad, se impuso en el torneo prácticamente desde el inicio del mismo y llegó a la cuarta jornada con dos golpes de ventaja sobre sus más cercanos perseguidores, los estadounidenses Harris English y Tom Gillis. Al final tuvo una cuarta ronda de 69 golpes, uno debajo de par y un total de 268 golpes, 12 bajo par.

Fue una jornada de mucha presión para el norirlandés que cargaba con el fantasma de lo ocurrido en el WGC Accenture Match Play Championship, donde perdió en la final ante el estadounidense Hunter Mahan y dejó ir el número uno del ranking en ese momento.

Pero McIlroy estaba dispuesto a no cometer el mismo error y esta vez sí se quedó con el título, y a partir de hoy, con la cima de la clasificación de la PGA, siendo el segundo golfista más joven de la historia en conseguirlo, sólo por detrás de Tiger Woods, quien se convirtió en el mejor del mundo en 1997 cuando contaba con apenas 21 años.

Inicia el reinado

Ésta será la primera vez en la carrera de Rory que ocupe el puesto de honor y el cuarto europeo de forma consecutiva que se ubica en esa posición, previo a él, los ingleses Luke Donald y Lee Westwood, y el alemán Martin Kaymer tuvieron ese privilegio.

En tanto, el exnúmero uno del mundo, el estadounidense Tiger Woods, se quedó con el segundo puesto del Honda Classic junto con Tom Gillis, al conseguir una cuarta ronda espectacular con dos eagles, tres birdies y un total de 62 impactos, 8 por debajo de par que lo hicieron ascender 16 lugares en la última ronda y así quedarse con el subcampeonato del torneo. Fue duro hoy el día, sobre todo viendo a Tiger cargar desde atrás. Resulta grandioso ganar este torneo , reconoció Rory.