Una encuesta de The Associated Press a 100 jugadores divulgada retratan el panorama de una profesión donde la mayoría de los empleados van al trabajo cada día conscientes del riesgo asociado con lo que comúnmente se describe como un deporte con una tasa de lesiones del 100%. Muchos dicen que esas preocupaciones persistentes afectan lo que sucede en el campo de juego.

Y sin embargo, algunos no creen que estén recibiendo la mejor atención posible. Poco menos de la mitad de los encuestados, 47 jugadores, piensan que los equipos de la liga, sus entrenadores y médicos toman las decisiones pensando en los intereses de los atletas cuando se trata de salud y seguridad. Del resto, 39 jugadores afirmaron que sus intereses no siempre se privilegian y 14 no estuvieron seguros o se rehusaron a responder la pregunta.

La AP habló con 66 jugadores que han estado en la NFL por al menos cuatro temporadas y 34 con menos experiencia, y la brecha entre ambos grupos fue sorprendente. Apenas un tercio de los jugadores más veteranos, 35%, opinó que sus intereses son protegidos. Fue mucho menos que el 71% de los jugadores de entre uno y tres años en la liga que coincidió con esa visión positiva.