El capitán de la Selección Mexicana, Rafael Márquez, inició el entrenamiento con sus compañeros en Johannesburgo, pero poco después se separó de ellos para realizar unas pequeñas carreras en solitario, debido a un problema muscular que no le impedirá iniciar el viernes ante Sudáfrica.

Márquez, con una sobrecarga en la pierna derecha, realizó el calentamiento con el resto de sus compañeros, pero cuando éstos iban a comenzar unos ejercicios de fuerza, se dedicó a trotar alrededor del terreno de juego en lo que fue la primera práctica a puerta cerrada en tierras mundialistas.

El jugador del Barcelona ya se había ejercitado aparte el sábado en el primer entrenamiento de México en Johannesburgo, junto con sus compañeros Giovani Dos Santos, Andrés Guardado, Alberto Medina y Francisco Javier Rodríguez, quienes ayer ya estuvieron con sus compañeros.

Tras el entrenamiento, que fue a puerta cerrada y sólo se permitió a la prensa presenciarlo durante 15 minutos, la Tricolor volverá a ejercitarse hoy por la tarde en el Rand Stadium de Johannesburgo.

Después de realizar actividades regenerativas, tras su llegada, ayer apareció el futbol en la segunda práctica.

Franco ya está listo

Entre las novedades del segundo entrenamiento en suelo sudafricano estuvo la integración de Guillermo Franco a los trabajos que encabeza Javier Aguirre.

El delantero mexicano de origen argentino, que la pasada temporada estuvo en el West Ham y se ha quedado sin equipo, se lesionó el 24 de mayo en el amistoso que el Tricolor perdió en Londres contra Inglaterra (3-1).

En aquel duelo, Franco recibió un golpe en el pie, que le provocó un esguince, y tras batallar varios días para superar sus dolencias, ya es elegible para el entrenador nacional que tendrá que decidir entre el experimentado atacante y el juvenil y enrachado Javier Hernández.