Mariano Rivera, uno de los mejores cerradores de las Grandes Ligas de todos los tiempos, siempre ha mantenido su vida fuera del campo muy privada, aparte de su fe cristiana.

Entre sus acciones altruistas en el 2014, ayudó a renovar una iglesia en New Rochelle, Nueva York y su Fundación Mariano Rivera se dedica a apoyar a niños que provienen de entornos socioeconómicos bajos.

Sin embargo, ahora se le hizo hablar sobre sus preferencias políticas durante en una entrevista hecha por The Daily Beast titulada “La política de extrema derecha del Salón de béisbol de Mariano Rivera”.

“En los últimos tres años, (Rivera) también sirvió por placer de un presidente racista, participó en propaganda poco velada en nombre de un gobierno de extrema derecha en Israel, y se volvió amigable con fanáticos directos y bribones apocalípticos “, señala el columnista Robert Silverman en el artículo.

Y menciona a Rivera por su “activismo que deja claro que sus simpatías están con la administración de Trump. Rivera se ha alineado con un partidario incluso más abiertamente extremista e islamófobo: el pastor John Hagee”.

Durante una época en que los atletas se pronuncian públicamente contra el presidente Donald Trump por publicar tweets racistas y separar a los niños de sus padres en la frontera, Rivera se enfrentó a una reacción violenta.

El miércoles, Rivera apareció en “FOX & Friends” después de ser incluido en el Salón de la Fama el mismo fin de semana en que se publicó el artículo.

El presentador Steve Doocy le preguntó a Rivera sobre su reacción al editorial de Silverman.

“Para mí, Trump era un amigo mío antes de ser presidente”, dijo Rivera. “Como presidente, ¿le daré la espalda? No. Lo respeto. Respeto lo que hace, y creo que está haciendo lo mejor para los Estados Unidos de América”.

Luego de la elección unánime de Rivera en el Salón de la Fama, Trump publicó un tweet felicitándolo y agradeciéndole por su apoyo a la Comisión de Abuso de Drogas de Opioides. Rivera se unió al Consejo de Deportes, Condición Física y Nutrición de Trump como copresidente en marzo de 2018 e introdujo un dispositivo médico para el tratamiento del dolor sin drogas.

Rivera también abordó las críticas de Silverman sobre sus relaciones con Israel.

“Como cristiano, mi salvador, Jesucristo, es un judío. ¿Cómo voy a darme la espalda y decir que no apoyaré a Israel?”

“Silverman, usted tiene el poder de decir lo que quiera decir. Eso no cambiará mi posición. Eso no cambiará mi creencia”, dijo Rivera.

Mariano Rivera, oriundo de Puerto Caimito, un humilde pueblo de pescadores en Panamá, ocupa un lugar histórico en las Grandes Ligas, al ser el primer jugador en ingresar al Salón de la Fama de forma unánime.

“Estos días han sido muy hermosos, bonitos”, dijo Rivera, de 49 años y excerrador de los Yankees. “Mo”, como también se le conoce en el universo beisbolero, es el segundo pelotero panameño en ingresar al Salón de la Fama después de Rod Carew, que lo hizo en 1991.

“Seguirle los pasos a alguien como Rod Carew es algo especial. Panamá debe estar orgulloso de tener dos peloteros en el Salón de la Fama”, dijo.

En 19 años de carrera, Rivera salió de la pobreza, transformó con sus mañas el papel de relevista en las Grandes Ligas y se convirtió en leyenda de los Yankees de Nueva York.