Los jugadores de Barcelona agradecieron a la afición y les dedicaron la Copa de la Liga de Campeones, con breves pero sentidas palabras en el Estadio Camp Nou, finalizando los festejos iniciados desde el sábado.

Un número imposible de calcular de personas de todas las edades, clases sociales y nacionalidades ocuparon las arterias más importantes de Barcelona para aclamar a los jugadores en su paseo triunfal que concluyó en un abarrotado Camp Nou, que tiene capacidad para unas 100,000 personas.

Más de tres horas antes, los flamantes campeones de Europa del FC Barcelona recibieron una entusiasta y calurosa bienvenida a su llegada al puerto, tras iniciar el recorrido de tres horas por la ciudad donde sólo se oyó un grito, ¡Barsa, Barsa! y predominaron dos colores: azul y rojo.

El capitán Carles Puyol y el goleador Leo Messi fueron los más requeridos por el público.