A Maicón nada le hace perder la sensibilidad. A pesar de que en los últimos dos años lo ha ganado todo, al lateral derecho de los cariocas no se le acaban las ganas de seguir cosechando éxitos, y muchos menos de tener sus emociones a flor de piel.

No importó que el líder del equipo dirigido por Dunga haya llegado a Sudáfrica con los títulos de la Copa Confederaciones, La Liga de Italia y la Champions League que ganó con el Inter. de Milán.

Tampoco importó que el rival fuera un equipo que en el papel lucía gris, a modo, porque cuando tuvo la fortuna de encaminar a su equipo a la victoria, el hombre que ya lo ganó prácticamente todo, festejó como si hubiera sido su debut y dejó fluir sus sentimientos.

Maicón llegó hasta las lágrimas tras superar al portero coreano, y demostró que los líderes también sienten a flor de piel todo lo que sucede en la cancha.

Si bien se ha cansado de levantar Copas, el líder brasileño buscará seguir impulsando a su equipo para llevarse el trofeo a casa, aunque le cuesten lágrimas de alegría.