El futbol que gusta en Europa no es el mismo que enamora a los estadounidenses al otro lado del Atlántico. No es ningún secreto. Mientras que la versión que enfrenta a dos equipos de 11 jugadores con el único objetivo de meter goles en la portería del rival es el absoluto deporte rey del viejo continente, en Norteamérica no deja de ser un deporte de segunda fila.

La competición que engloba a las principales formaciones de esta disciplina, la MLS (Major League Soccer), fue fundada hace 25 años como exigencia de la FIFA para que Estados Unidos pudiera acoger el Mundial de 1994.

Su primera temporada echó a rodar en 1996 con el reto de hacerse un hueco dentro de un sector en el que el futbol americano y el beisbol eran reyes absolutos.

El baloncesto asistía al comienzo del segundo reinado de Michael Jordan, el mayor ícono de la industria deportiva, y las carreras de Nascar e Indy para nada preveían la pérdida de popularidad que sufren en la actualidad. Pero con la mayoría de edad cumplida, las cifras económicas de la MLS empiezan a mirar de tú a tú a las de eventos que en otro tiempo parecían inalcanzables. El valor medio de sus conjuntos se situó en los 239 millones en el 2017.

El de las escuderías de la Nascar, la competición que engloba las carreras más populares de Estados Unidos, apenas alcanza los 157 millones. El precio de mercado de las 23 franquicias de la MLS es en total de 5,500 millones, 7.6% más que en el ejercicio anterior, según el último informe anual de Forbes.

Una revalorización a la que ha contribuido la entrada en la liga de Los Angeles FC, el segundo equipo de la ciudad californiana tras el Galaxy. La tasación de los equipos ha tendido al alza por la buena evolución de sus ingresos, que en total alcanzaron los 763 millones.

Pese a todo, hay que poner estas cifras en perspectiva. Este montante es lo que mueve un único equipo puntero de la NFL o las dos mayores franquicias de la NBA, Knicks y Lakers, juntos.

Estas dos competiciones tienen un negocio que anualmente ingresa más de 14,000 y 6,000 millones, respectivamente.

Pese a los años luz que distancian a la MLS con los otros certámenes americanos, en cuanto a ganancias, al menos mantienen un constante crecimiento en ese departamento.