Esteban Loaiza es un nombre a recordar cada vez que se hable de México en el Clásico Mundial de Beisbol. El lanzador tijuanense jugó en nueve equipos de Grandes Ligas y en el 2006, en su paso por los Oakland Athletics, fue miembro del roster para el Tricolor en el que jugó junto a figuras como Oliver Pérez, que cumplirá oficialmente con su cuarta participación, Adrián González, capitán del equipo y Edgar González, actual entrenador de la Selección.

Con la experiencia de 14 temporadas jugadas en la MLB y conociendo en el campo a los actuales representantes de México, Loaiza comprende el interés de los aficionados por ver a sus ligamayoristas en este evento mundial.

Los aficionados quieren que vayan todos los mexicanos de Grandes Ligas porque los ven en televisión y escuchan el nombre, pero también en México hay mucho talento y jugadores que pueden hacer los mismos números o mejores. Por ejemplo, en la Liga del Pacífico está Luis Felipe Juárez, quién fue campeón bateador de la Liga Mexicana del Pacífico con los Águilas de Mexicali y ahora jugará con Selección. Es tremenda persona y jugador , dijo a El Economista.

Juárez es botón de muestra a lo que Loaiza se refiere. Fue llamado a cubrir la quinta baja del equipo mexicano, de jugadores de la Gran Carpa como Khris Davis (Atléticos), Daniel Castro (Rockies), Jaime García (Bravos) y Jorge De la Rosa (Diamondbacks).

México tiene capacidad

En la primera edición del Clásico Mundial del Beisbol en el 2006, Loaiza estuvo bajo las órdenes del manager Francisco Paquín Estrada, el entrenador Fernando Valenzuela y el capitán Vinicio Castilla. En aquella edición, el roster tenía 17 jugadores mexicanos de las Grandes Ligas y ocho jugaban para la Liga Mexicana.

Ahora con Adrián González es el capitán, tiene un compromiso al igual que el manager Edgar González. Que los respeten porque este juego no es un ‘jueguito cualquiera’ es un juego de puros hombres que están dando todo para ganar y México tiene lo suficiente para hacerlo, tienen el apoyo de la afición, la gente está motivada , expresó.

La Ciudad de México fue sede de la edición del 2009 del Clásico, año en el que Loaiza fue nombrado capitán honorario de la Selección, al no poder participar como lanzador por recuperarse entonces de una operación en el brazo. El expítcher tenía más de medio año que se había retirado de las Grandes Ligas, jugando su último duelo con los Chicago White Sox.

En experiencia propia, Loaiza conoce sobre lesiones y el tiempo que un jugador necesita para recuperarse y no ponerse en riesgo en partidos fuera de la temporada de Grandes Ligas.

Los equipos de Grandes Ligas tienen otros proyectos a largo plazo. En el Clásico Mundial todos quieren representar a su país, que es un escalón más alto de esfuerzo de lo que llevan jugando en el entrenamiento de primavera, que ahora lleva dos semanas. Éste es un esfuerzo extra para los pítchers y jugadores que pueden en un pitcheo, correr o batear en un swing lesionarse y durar 15 días más en la lista de discapacitados en Estados Unidos , comentó.

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