Italia está atravesando una grave crisis y no puede permitirse distracciones ni riesgos económicos . Ése fue el argumento que el gobierno italiano dio para retirar la candidatura de Roma para organizar los Juegos Olímpicos del 2020.

No era para menos. Organizar la justa cuatrienal resulta no sólo una enorme inversión económica, sino también un gran compromiso en diversas cuestiones que exige el Comité Olímpico Internacional (COI) que pocos se atreven a adquirir, aunque los juegos resulten, en algunas ocasiones, un beneficio económico y cultural.

Tras el abandono de Roma, cinco ciudades mantuvieron su deseo de convertirse en candidatas para albergar los Juegos Olímpicos del próximo 2020. Bakú (Azerbaiyán), Doha (Qatar), Estambul (Turquía), Madrid (España) y Tokio (Japón) se mantendrán en la carrera olímpica, pero tendrán que enfrentarse a las exigencias del COI.

Uno de los principales puntos en el que habrán de enfocarse las ciudades será en mantener el apoyo tanto gubernamental como de sus habitantes para organizar la justa. De acuerdo con al estudio Hosting an Olympic Games: Implications for the public sector del Development Bankof Southern Africa, este apartado es importante para la elección.

En ese sentido, todas las ciudades que pidieron ser tomadas en cuenta son respaldadas por sus gobiernos, en especial las de Madrid, Tokio y Doha.

De acuerdo con el cuestionario del COI para la aceptación de la candidatura del 2020, el transporte es un punto fundamental, pues la ciudad debe tener una alta capacidad de transportación (aeropuertos y carreteras).

En cuanto al hospedaje, deben garantizar 39,000 habitaciones en hoteles de 3 a 5 estrellas para los grupos olímpicos, y 11,000 habitaciones adicionales para miembros del Comité Organizador y espectadores. En instalaciones deportivas, el COI pide que estén pensadas no sólo para usarse durante los juegos, sino también después de ellos.

EL RETO FINANCIERO

Muchas ciudades electas han sufrido el costo de organizarlos. De acuerdo con informes del Comité Organizador Madrid 2020, Atenas 2004 tuvo una deuda de casi 10,000 millones de dólares, mientras que Montreal 1976 tardó 30 años en pagar su deuda.

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BVC