De pronto José Manuel de la Torre clavó su mirada en el área mexicana, justo donde Guillermo Ochoa permanecía tendido en el césped, con los ojos clavados en la yerba, sabiendo que quizás pudo haber hecho más. Y es que tras un rebote que dio el arquero, Colombia se abrió camino para superar 2-0 al Tricolor, combinado que sufrió su segunda derrota en la era del Chepo.

Corría el minuto 36 cuando Dorlán Pabón mandó un disparo potente, cruzado, complicado para el guardameta que se tendió sobre su derecha, alcanzando a conectar la pelota, misma que escupió, situación que aprovechó Radamel Falcao, figura de Atlético de Madrid que sólo tuvo que empujar el balón a las redes.

Esa acción rompió el trámite del partido, que había sido parejo, pero que reflejó la poca o nula actividad de nuestros futbolistas que militan en Europa. Anoche, Pablo Barrera y Giovani dos Santos nunca aparecieron, mientras que el debutante con el Chepo, Jonathan Dos Santos, cumplió con una discreta actuación.

Las cifras de los mexicanos que están en el Viejo Continente se reflejan ante un equipo que en su mayoría tiene minutos como es el de Colombia. Pablo Barrera en dos meses del año apenas ha disputado 92 minutos, Giovani y Juárez 90.

El rebote que dio Guillermo Ochoa y que permitió el gol no sólo le afectó a sí mismo, dejando en evidencia su nerviosismo al comprometer balones que no llevaban nada y que estuvieron a punto de escurrírsele. Además, apagó los destellos del Tri, que tan solo tuvo en un tiro centro de Barrera que pegó en el poste, su acción más peligrosa.

Antes de irse al descanso, México desperdició una opción que parecía clara, pero que el Chícharo Hernández se encargó de echarla por la borda, al quitarse al arquero y no animarse a disparar a gol a tiempo. Al final todo quedó en un tiro de esquina.

Después vinieron los cambios, los primeros minutos de Miguel Sabah y Gerardo Lugo en la era De la Torre, y el regreso a la actividad de Efraín Juárez, elemento que regresó a Celtic de Escocia sólo para entrenarse, y que de no ser por El Tri no sabría lo que es jugar.

Al final, México se fue con dos goles encima, luego de que Pablo Armero llegara a línea de fondo y mandara servicio raso que Ochoa no pudo cortar, situación que aprovechó Juan Guillermo Cuadrado, que tan solo empujó el balón al fondo del arco.

Apenas llegó el silbatazo final, al Chepo se le terminó de desdibujar el rostro, al mismo tiempo que caminaba hacia el vestuario, sabiendo que su equipo tuvo una de las peores noches desde que llegó al puesto, y preguntándose si jugar en Europa seguirá siendo garantía para sus seleccionados. (Con información de Carlos Herrera Lizalde)