Un cambio de día de partido no tendrá éxito si no viene acompañado de una buena estrategia comercial y resultados deportivos.

Chivas, América y Atlante saben de ello al ser clubes que dejaron atrás horarios para actuar ante su gente, apostando a otros en busca de mejorar la asistencia a sus estadios. A ocho semanas de competencia, estas instituciones deben estar preguntándose si no erraron al apostar por esas modificaciones.

De acuerdo a datos obtenidos del portal golesycifras.com.mx, de los tres casos el más alarmante es de América, club que el torneo pasado registró una asistencia promedio de 60,250 personas por partido en el Azteca y ahora el promedio es de 23,333 por juego, el duelo anterior apenas alcanzó los 18,000 ante Santos de acuerdo a cifras de la Liga MX.

Atlante también ha tenido que resignarse a ver que de nada sirvió el cambio de día, ya que mientras en el Apertura 2012 metieron en promedio 13,625 seguidores al Andrés Quintana Roo, en la presente competencia registran 13,333.

Chivas ha tenido mínima mejoría que por nada justifica un cambio de horario al que ya estaban acostumbrados sus fans.

Guadalajara, de 27,700 seguidores subió a 28,333, una cifra que para nada debe tener contento a Jorge Vergara.

Jorge Badillo Nieto, creador de la web Fusión Mercadotecnia Deporte, charló con El Economista y explicó las razones por las que estos tres clubes no han tenido buenos resultados tras sus cambios de horarios. En el caso de América y Guadalajara pasa por las constantes decepciones de sus aficiones como consecuencia del pobre espectáculo que brindan estos equipos. Además de que cada vez se hace más largo el periodo sin título .

Sobre Potros, el especialista indicó que, además de sus constantes cambios de sede y sus últimos resultados negativos, es complicado luchar contra tantas opciones de diversión en Cancún.

LAS ESTRATEGIAS ?QUE DEBERÍAN SEGUIR

Badillo Nieto argumentó que para que estos tres clubes puedan ver más pobladas sus tribunas deben poner atención en diversas cosas, hasta en las cuestiones extra cancha, como el costo de los insumos y la calidad de los servicios, para que puedan otorgar una buena experiencia al aficionado, a pesar de que no hayan sido testigos de un triunfo del equipo.

Las estrategias pueden variar (muchas suelen llevarse a cabo frecuentemente) y abarcan tanto acciones como activaciones de patrocinadores, descuentos, combos 2x1 (en boletos de aficionados o dos partidos: Liga y Copa por el precio de uno), hasta concursos y promociones para que grupos de aficionados acompañen al equipo en la concentración, traslado al estadio, etc.

Finalmente, Jorge explicó que los aficionados se adaptan de tal manera a un horario para ver a su equipo que se genera un hábito.

La cuestión del horario juega un papel fundamental. Para muchas aficiones forma parte de una rutina. Con la irrupción de la TV como dueña del espectáculo y por ende como programadora de los horarios con base en su conveniencia comercial, lo que ha provocado es que la gente tenga que alterar esa rutina, sus hábitos de consumo, y con ello ha acabado con las tradiciones de varios clubes , concluyó.