En 1971 el piloto Niki Lauda pidió un préstamo bancario para poder competir en la Fórmula Uno. Quien después se convertiría en campeón tres veces pagó 100,000 libras esterlinas para poder competir en el serial, es decir, lo equivalente a 2 millones de dólares. Hoy se estima que para conducir un monoplaza en la principal categoría del automovilismo se necesitan 8 millones de dólares (al menos), según datos publicados por el portal Raconteur.net.

El pago por el derecho de conducir un monoplaza ha permitido que algunas escuderías tengan presencia o sobrevivan en la Fórmula Uno. En el caso de Manor Racing, el año pasado estuvo representada por Will Stevens, Roberto Merhi y Alexander Rossi, y para la temporada que iniciará este fin de semana en Melbourne, Australia, el equipo estará representado por Pascal Wehrlein y Rio Haryanto.

Más allá de que la escudería concluyó en el último sitio en la clasificación de constructores del 2015, la razón está fundamentada en su situación económica. El equipo que ingresó bajo el nombre de Marussia (2012) no compitió en la antepenúltima y la penúltima fecha del calendario del 2014 por falta de recursos. Los deportistas que conducen sus autos no son los mejores y sus resultados son evidentes, pero tienen como misión reunir la mayor cantidad de recursos posible. Si llevan plata se quedan.

El año pasado, Stevens colaboró con un estimado de entre 8.5 y 11.3 millones de dólares, pero alguien como Haryanto obtuvo el derecho de ser parte del equipo con una cantidad que, se calcula, está entre los 14.4 y 16.8 millones de dólares.

En las últimas cinco temporadas, los deportistas que han ingresado al serial bajo modelo de piloto de pago han aportado anualmente entre 8.5 millones y 30 millones de dólares a un equipo.

El soporte que recibió el venezolano Pastor Maldonado a través de la compañía estatal Petróleos de Venezuela le permitió competir con Williams del 2011 al 2013 y con Lotus del 2014 al 2015.

La empresa petrolera aportó en ese periodo un total de 292 millones de dólares. El mejor resultado que registró Pastor fue en el Gran Premio de España del 2012, cuando ocupó el primer lugar.

El alquiler de los asientos es una práctica que ha generado comentarios negativos. El expiloto Mark Webber expresó para la BBC en el 2015 que en el serial necesitan la calidad de los pilotos que están en los primeros lugares de la parrilla y consideró que del décimo sitio al último lugar hay muchos pilotos de pago, lo cual considera que no está bien.

En tanto, a la escudería suiza Sauber, el contratar a Felipe Nasr y Marcus Ericsson le ha permitido aminorar sus dificultades financieras. Ambos se estima que aportaron la temporada pasada 36.1 millones de dólares. Felipe pudo acceder por el respaldo de Banco Do Brasil, que contribuye con al menos 15 millones de dólares. Un proyecto como Escudería Telmex ha invertido 132 millones de dólares del 2011 al 2014, para colocar en su momento a Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez en la principal categoría.

El brasileño Felipe Massa declaró en el 2010 que los pilotos de pago no eran una solución para la Fórmula Uno.

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