En la estructura del contrato actual de Kevin Durant con Golden State Warriors se tiene contemplado un seguro financiero en caso de lesión. Y bueno, no fue una buena temporada para él. El lunes en el juego 5 de las Finales de la NBA (que Warriors ganó ante Raptors) se lastimó el talón de Aquiles derecho en el segundo cuarto.

Al dolor de tener que recuperarse de una nueva lesión, después de superar la primera de la pantorrilla derecha (que lo dejó inactivo desde el 8 de mayo) se suma el golpe en el valor que tendrá en el mercado de agentes libres.

Antes de la lesión, se decía que Durant optaría por la agencia libre, valorándose con un contrato máximo o también podría ejercer su opción de jugador de 31.5 millones de dólares y quedarse en los Warriors, para la temporada 2019-2020. Pero con el problema de que tendrá que esperar un tiempo considerable rehabilitándose.

—¿Le conviene a Warriors tener a un jugador estrella lesionado en sus filas?

Durant de 30 años de edad deberá argumentar su estadía en Warriors apostando a su condición de uno de los jugadores más dominantes de la NBA y convencer para que el equipo le ofrezca un contrato máximo a pesar de una grave lesión en la pierna.

Bajo las reglas de la NBA, los equipos pueden ofrecer a Durant un contrato de cuatro años por un valor estimado de 164 millones de dólares, mientras que los Warriors, como su franquicia actual, pueden ofrecer un contrato supermáximo de cinco años y 220 millones de dólares.

La lesión complica la perspectiva financiera de Golden State mientras el equipo se enfrenta a las negociaciones de la agencia libre con los superestrellas Klay Thompson y Draymond Green.

Con Stephen Curry ya comprometido con un contrato supermáximo, cualquier intento de retener a Durant, Thompson y Green empujaría la multa fiscal de lujo de los Warriors a niveles récord.

Pero antes de inflar más al equipo a billetazos, los dueños de Golden State tienen que determinar la gravedad de la lesión. Una rotura parcial o completa del ligamento, considerada una de las lesiones más devastadoras en los deportes, dejaría de lado a Durant durante meses y requeriría un largo proceso de rehabilitación.

“Es una lesión de Aquiles. No sé hasta qué punto. Se le realizará una resonancia magnética. Antes de regresar, pasó por cuatro semanas con un equipo médico, y fue exhaustivo, fueron expertos y múltiples resonancias magnéticas”, dijo el gerente general de los Warriors, Bob Myers, después del juego.

El equipo reconoce lo que ha sacrificado Durant para que el equipo permanezca en la cima.

“Es una de las personas más incomprendidas. Es un buen compañero de equipo, una buena persona. No es justo”, expresó Myers.

El talón de Aquiles no es una lesión rápidas de sanar. De acuerdo con el equipo de estadísticas de ESPN, los jugadores generalmente necesitan alrededor de nueve meses para recuperarse, y al regresar, presentan una baja en el rendimiento.

Los Warriors enfrentarán el impuesto de lujo la próxima temporada, por lo que una nómina de 160 millones de dólares generaría una factura de impuestos de 75 millones aproximadamente.

En otras palabras, Durant ejerciendo su opción de jugador le costará a Golden State más de 106 millones en impuestos y salarios.

Por supuesto, Durant simplemente modificó su carrera para legar al equipo y jugó un papel clave en dos campeonatos, pero eso no cambia la realidad de que los Warriors sufrirán en cambios de estrategia si quieren quedarse con él, porque tendrán que esperar a que vuelva a su máximo nivel.