Una guerra de nervios se intentó crear en los campamentos de Alemania y Argentina con declaraciones explosivas y bromas entre ambos contrincantes.

La última andanada la arrojó el mánager general de los germanos, Oliver Bierhoff, al afirmar: Argentina tiene menos lagunas que Inglaterra, pero también tiene algunas .

Hemos detectado menos puntos débiles que en el equipo de Inglaterra, pero Argentina también los tiene , lanzó como advertencia y, por supuesto, mantuvo el misterio porque en esta batalla no se dice cuál es el flanco flojo del enemigo.

Otra batalla personal había iniciado el DT Diego Maradona, pero al incursionar en el terreno psicológico con la demanda a los árbitros para que protejan a Leo Messi­ de la violencia y la infracción sin tregua.

La primera piedra, que a decir verdad fue un cañonazo en la línea de flotación de la albiceleste, la lanzó Bastian Schweinsteiger, al afirmar: No habrá que dejarse provocar por los argentinos .

Sabemos cómo son los argentinos. Encuentro que su comportamiento, el modo en que gesticulan, con el que tratan de influenciar al árbitro, falta al respeto , levantó el dedo acusador Schweinsteiger.

Y también fertilizando el campo para que fructifique la influencia sobre el árbitro, que será esta vez el uzbeko Ravshan Irmatov , dijo que tendrá la llave del partido .

Hay que esperar que el árbitro reaccione y se dé cuenta de lo que pasa de verdad. Hará falta estar tranquilo y concentrado durante ese partido, pero espero sobre todo que haya pocas provocaciones por su parte, porque por nuestro lado, puedo asegurar que no habrá , dijo Schweinsteiger.

Maradona, quien venía preparando la defensa psicológica de Messi al denunciar que los réferis no respetan el fair play y dejan que le peguen a mansalva, giró la mirilla y le apuntó al alemán.

¿Qué te pasa, Schweinsteiger, estás nervioso? , bromeó Maradona, en una alusión graciosa a una frase que hizo popular en Argentina el expresidente Néstor Kirchner para burlarse de sus adversarios políticos.

El seleccionador sudamericano sostuvo: No tenemos tiempo de pensar en Schweinsteiger .

Los jugadores están pensando en salir a la cancha, en tener revancha. No me preocupa lo que digan de los penales, de las patadas. Les vamos a ir a ganar en el campo de ellos , indicó.

Por su parte, el capitán alemán Philipp Lahm explicó que la tensión es normal. Vamos a jugar el pase a semifinales contra uno de los favoritos , admitió Lahm.