El edén del tenis latinoamericano sólo se sitúa en el Cono Sur. Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Uruguay dan lustre al rezago que el deporte blanco padece en nuestra región.

Si el éxito de los tenistas se mide por conquistas en torneos Grand Slam, de 23 años a la fecha, América Latina sólo se tienen a cuatro campeones: Andrés Gómez (Ecuador) y Gabriela Sabatini (Argentina), quienes en 1990 se adjudicaron Roland Garros y US Open, de manera respectiva. Gaston Gaudio (Argentina) también ganó en territorio francés en el 2004 y su compatriota, Juan Martín del Potro, hizo lo propio en el Abierto de Estados Unidos 2009.

Y si el parámetro son títulos a nivel colectivo, ninguna nación de esta zona se ha adueñado de la Copa Davis (hombres) o de la Copa Federación (mujeres).

Argentina, el orgullo en AL

Argentina tiene 14 raquetas masculinas (seis, en el top 100) y tres féminas entre los 200 iniciales del orbe. Brasil cuenta con cinco varones (tres, en los primeros 100). Colombia tiene a tres top 200, dos hombres en el sitio 60 y 67, así como una mujer en el puesto 166. Chile (129), Uruguay (149) y República Dominicana (199) cuentan con un elemento en dos docenas de clasificados.

En plática con El Economista, Luis Alfredo Álvarez, especialista en tenis para ESPN Deportes, considera que hay un fuerte atraso en la región. En el caso de Argentina, el experto asegura: Su desarrollo está divorciado en parte de lo federativo. El tenis en Argentina es el segundo o tercer deporte detrás del futbol .

Uriel Oquendo, excapitán colombiano de las copas Davis y Federación, externó para el diario local El País que una de las causas de la crisis tenísticas en AL es que no hay el apoyo suficiente para desarrollar talentos que surgen, como es el caso de Europa, donde los clubes, cuando descubren a los niños que juegan bien, les dan becas para estudiar, implementación y viáticos .

Diferencias en presupuestos

Parte del desarrollo de un tenis de buen nivel es el presupuesto; así, tenemos el caso de Brasil, que -según Ovación- cuenta con recursos anuales de 12 millones de dólares, una fracción del dinero proviene de empresas como Gillete y Peugeot. La cifra mencionada es 53.4 veces mayor de lo que dispone la federación colombiana. En el caso de México, el dato fue requerido a la Federación de Tenis y a la Conade, sin que se obtuviera respuesta.

Mala fortuna para los mexicanos

El mexicano Santiago González jugará ante el español David Ferrer, sembrado número uno y aque ayer ganó el torneo ATP de Buenos Aires, en la primera ronda del Abierto Mexicano de Tenis, por su parte Juan Ignacio Chela se medirá ante el otro tenistas nacional César Ramírez. La primera sembrada, Roberta Vinci se medirá a Silvia Soler. La número dos, Flavia Pennetta ante la española Arantxa Parra.

diego.fragoso@eleconomista.mx