La Liguilla por el título desde ya tiene tres razones que la hacen muy incesante. En primer lugar, estarán ahí los cuatro grandes del futbol mexicano, en segundo, la presencia de los dos equipos regiomontanos que partirán en dos la ciudad; y tercero, la participación del Atlante, conjunto que buscará llegar lo más lejos posible para hacer decoroso su festejo de 95 aniversario.

Tigres, primer lugar de la tabla (35 puntos), será rival de las Chivas, conjunto que dejó ir puntos que tenía en la bolsa en el cierre del torneo, y que los dejó hasta el octavo sitio con 25 unidades.

Pumas, escuadra que tras todo un torneo de estar en la cima, cayó al segundo sitio con 35 puntos y será rival de Monterrey, séptimo con26 unidades. Será una revancha para los de CU, porque hace una campaña los Rayados los echaron en semifinales.

Morelia, con 31 unidades y el tercer puesto en sus manos, se verá las caras con América que de último minuto se adueñó del sexto puesto de la tabla con 26.

Atlante, con 27 puntos, tendrá enfrente a Cruz Azul, quinto clasificado con 26 unidades.

Como aderezo especial, cabe destacar que al no enfrentase entre sí en cuartos de final, los cuatro grandes podrían colarse a semifinales, situación que inyectaría mucho más interés.

Gracias a su mejor posición en la tabla, Tigres, Pumas, Morelia y Atlante cuentan con la ventaja de que con un empate global en sus series estarían avanzando a semifinales.

Éste lunes se reúnen los ocho presidentes de los clubes finalistas para definir si se inicia la pelea por el título a media semana, o si en apoyo al América se recorre hasta el sábado.