Pese a que hace un mes no se conocían los equipos que participarían en el Super Bowl LIII, el portal TicketIQ informó en Business Insider que el valor promedio de las entradas para el juego se cotizó en 8,000 dólares.

Este costo aproximado se calculó a principios de este mes, es decir, 30 días antes de que se juegue el partido en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.

Este precio es igual al que tuvo una entrada promedio en la edición anterior, en la que los Philadelphia Eagles vencieron a los New England Patriots, que se disputó en Minneapolis. Sin embargo, el precio del boleto en ese juego bajó conforme se acercaba la fecha de éste. Según datos de TicketIQ, el costo bajó a 5,300 dólares a una semana del encuentro y luego subió a 7,300, su precio final.

En el 2016 —en el encuentro que se realizó en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California—, el precio promedio de una entrada a un mes del encuentro fue de 10,200 dólares, pero a una semana del encuentro —cuando ya se conocía que los Denver Broncos enfrentarían a los Carolina Panthers— cayó casi a la mitad. Es decir, cada entrada valía 4,500 y su precio final se colocó en 4,100.

Una entrada perdió 6,100 dólares de su valor en ese Super Bowl.

Ambos medios no dan cifras de cuál es el precio promedio de un ticket a una semana del encuentro que se realizará el 3 de febrero, ahora que Los Angeles Rams y los New England Patriots confirmaron su participación en éste al coronarse campeones de su conferencia.

“El mercado secundario de boletos para el Super Bowl desde el 2017 se ha administrado de manera más activa, lo que significa menos oferta de mercado abierto, menos volatilidad y precios de consumo más predecibles, que es lo que la Liga está buscando”, dijo el fundador de TicketIQ, Jesse Lawrence, en entrevista con Business Insider.

Lawrence agregó en la entrevista que a partir del 2015 se han detenido las ventas especulativas. Lo anterior provocó que “los precios de las entradas se elevaran en 59% y dejó a muchos fanáticos sin boletos”.