El candidato a la presidencia de la FIFA Jerome Champagne criticó la gestión de la UEFA ante las acusaciones de corrupción en el futbol. El secretario general de la UEFA, Gianni Infantino, es uno de los oponentes de Champagne en la elección presidencial de la FIFA del 26 de febrero.

El francés no mencionó por nombre a Infantino al hablar el miércoles ante un panel del Parlamento europeo, pero los ejemplos que mencionó ocurrieron durante la gestión de Infantino. La vieja FIFA sigue , comentó el candidato.

Un informante chipriota alegó en el 2010 que hubo sobornos en la campaña para otorgar la sede de la Eurocopa del 2012 y hubo casos de arreglo de partidos en el 2011 en Turquía y el 2015 en Grecia, cuyo desenlace no dejó del todo satisfecho a algunos fanáticos, que creen que clubes importantes de esos países fueron protegidos de sanciones más severas.

¿Hubo alguna investigación sobre la votación en el 2007 para la Euro 2012? No , planteó Champagne, quien recordó que la UEFA no tiene un comité de ética independiente que investigue sus propios casos.

Miren la polémica por la forma en que se manejó el arreglo de partidos en Grecia y Turquía. Necesitamos más aperturas con eso , agregó el exdirector de Relaciones Internacionales de la FIFA.

La UEFA emprendió un pleito legal en Suiza contra el informante, quien retiró sus acusaciones unas semanas después, y también presentó una querella ante las autoridades chipriotas.

Champagne fue el único de los cinco candidatos a la presidencia de la FIFA que aceptó la invitación de los legisladores europeos para participar en la actividad en Bruselas.

Infantino estuvo en días pasados en Asunción para participar en una asamblea extraordinaria de la Conmebol, en la que el organismo rector del futbol sudamericano eligió a su nueva directiva. El príncipe Alí de Jordania, otro de los candidatos, también acudió.

Infantino envió un video a los legisladores europeos.

Champagne no acusó a Infantino de ningún delito, aunque recordó una acusación de sobornos que pasó desapercibida en medio de la polémica campaña para elegir las sedes de los mundiales del 2018 y el 2022.

En octubre del 2010, un informante en Chipre alegó que votantes de la UEFA compartieron sobornos que sumaban 10 millones de euros (entonces 13 millones de dólares) en la votación para elegir la sede de la Euro del 2012, que fue otorgada a Polonia y Ucrania, por encima de Italia.

Los legisladores europeos no se expresaron sorprendidos porque Infantino y los otros candidatos hayan rehusado acudir a Bruselas.

La antigua FIFA está viva y coleando , dijo Ivo Belot, un miembro belga del Parlamento europeo.