El mismo día en el que un sondeo reveló que a 39% de los británicos les preocupa la seguridad durante los Juegos, que comenzarán en 10 días, el jefe de la compañía privada contratada para este fin admitió que existía caos humillante , al no poder facilitar los agentes prometidos.

El consejero delegado de la compañía de seguridad privada británica G4S, Nick Buckles, admitió en una comparecencia parlamentaria que la incapacidad de su empresa para facilitar el número de agentes previstos para los Juegos era un caos humillante .

Buckles explicó en su comparecencia que su empresa, que perdió 400 millones de libras de capitalización bursátil (625 millones de dólares, 509 millones de euros) en los últimos días, esperaba proveer 7,000 agentes de los 10,400 que figuraban inicialmente en su contrato, aunque no lo garantizó.

Nuestro problema es una escasez de personas. Esta escasez se va a manifestar desde hoy hasta los Juegos , agregó.

El gobierno británico anunció el 12 de julio el despliegue de 3,500 soldados suplementarios como parte del dispositivo de seguridad olímpico, para compensar el incumplimiento de contrato de G4S, lo que lleva la contribución del Ministerio de Defensa a 17,000 hombres.

Buckles dijo ante los diputados que no supo que su empresa no podría honrar el contrato hasta el 3 de julio, cuando se encontraba de vacaciones en Estados Unidos, y anunció que regresó ese mismo día.

G4S, que emplea a unas 650,000 personas en todo el mundo, podría perder ahora hasta 50 millones de libras (63 millones de euros) por este fiasco.