En la formación de jugadores de beisbol en México se destinan entre 15 y 30 millones de pesos anuales, son cifras estimadas por dos organizaciones de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).

En años anteriores estaba asegurado recuperar parte de la inversión en la formación de peloteros, ahora es una incógnita, ante la imposibilidad de poder negociar prospectos con franquicias de las Grandes Ligas.

La forma en la que se negocia un beisbolista, en particular los que pertenecen a una organización de la Liga Mexicana de Beisbol, provocó que la MLB comenzara a investigar y en junio se anunció la suspensión de negociaciones entre ambas ligas hasta que se estableciera un nuevo acuerdo justo, organizado y transparente.

La propuesta de las Grandes Ligas consiste en que el jugador se quede con 75% del bono y el equipo con 25%, situación a la que se oponen los equipos de mexicanos.

“Las organizaciones mexicanas al tener dinero quieren imponer sus condiciones, mientras que en otras naciones, el objetivo es vender peloteros. Si el problema hubiera sido con otro país, ya hubieran aceptado las condiciones, porque ellos se dedican sólo a vender jugadores y en México tienen que mantener al jugador”, indicó un scout de la MLB, quien solicitó se omitiera su nombre.

Los directivos mexicanos solicitan quedarse con la mitad de la cantidad por la que se firme a un prospecto. El modelo que se estableció en México es que la cuarta parte de la transacción le correspondía al jugador y el resto a la franquicia por derechos de formación, además, les pertenecen los derechos de retorno.

David González, propietario de Academia González y papá de Edgar y Adrián González, indicó: “La MLB no está negociando con la Liga mexicana, ellos mandaron un mensaje desde febrero, en el que decían que 75% es lo que le iban a pagar a los papás y 25% para el equipo, además, de que tenían que mandar el contrato con fotografía de los papás, porque antes sólo mandaban una relación, no mandaban contratos. La Liga no hizo nada y los congeló. Las Grandes Ligas no están de acuerdo que se hayan corrompido a los scout norteamericanos”

Y añadió que las academias de la LMB “están empecinados en el dinero” y en el caso de su academia no, su objetivo es que más mexicanos puedan llegar a las Grandes Ligas y aunque también han invertido en dicho rubro.

Establecer el valor de un pelotero mexicano se hace de acuerdo con distintas variables. En los últimos tres años el rango de dinero que se ha pagado por un prospecto mexicano va de los 300,000 dólares a los 1.5 millones de dólares, según los datos disponibles.

“Hay muchos jugadores que tenían las facultades que pudieron lanzar en Estados Unidos, pero el equipo pedía medio millón, 2 millones y los equipos decían que el precio era elevado, y se iban”, comentó David González.

El lanzador mexicano Héctor Velázquez relató al Boston Herald que el dinero que se pidió por él hace un par de años impidió que llegara antes a las Grandes Ligas y los equipos preferían por ese precio pagar dos dominicanos o venezolanos.

Al final, el en el 2017, Boston pagó 5.5 millones de pesos (300,000 dólares), de los cuales sólo le dieron una cuarta parte, aproximadamente 1.3 millones de pesos y el resto se lo quedaron los Piratas de Campeche.

“Es un negocio para ellos, y al final del día están tratando de hacer lo mejor para ellos”, declaró a finales de junio.

Una organización puede recuperar su inversión anual al lograr que al menos cuatro prospectos firmen con Grandes Ligas, lo anterior es posible si establecieron quedarse con 50% de total del bono, para dicho ejercicio se tomó en cuenta el valor promedio de un pelotero es de 918,758 dólares (16.9 millones de pesos).

“Para que puedas sacar a un prospecto para Estados Unidos, tuviste que invertir en 20 o 30 muchachos en scouteo, desarrollo, alimentación, en al menos dos años”, comentó Roberto Castellón Yuen, vicepresidente Deportivo de Charros.

De una generación, entre 3 a 5% son prospectos para firmar con una franquicia de MLB, pero depende mucho de la generación, estimó el directivo.

Relacionado con la ganancia de un jugador explicó que “fue menor el porcentaje de muchachos a los que se les dio 25%, hay muchos muchachos que se les dio 50% y otros recibieron hasta 80% del bono”. Roberto Castellón fungió como gerente deportivo de Diablos Rojos por varios años.

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¿Cómo se estableció en la Liga cuánto era lo mínimo que le correspondía al jugador? Al menos, los equipos de la LMB lo establecieron de acuerdo con lo que indica la Ley Federal del Trabajo.

En el décimo capítulo que corresponde a deportistas profesionales, en el artículo 296 se indica en el tercer apartado: “La participación del deportista profesional en la prima será de 25%, por lo menos. Si el porcentaje fijado es inferior a 50%, se aumentará en 5% por cada año de servicio, hasta llegar a 50%, por lo menos”.

Cada equipo instaura un proceso de negociación distinta. Por ejemplo, en la Academia de Tijuana se le da al jugador más de 50%; para los egresados de la Academia Harp Helú se establece en el contrato 25% para el prospecto, aunque hay casos en las que el pelotero negoció obtener la mitad o más (en la página de la academia enlistan a 55 jugadores que juegan en Ligas Menores).

Sobre la inversión, Alejandro Uribe Herrera, presidente ejecutivo de los Toros de Tijuana, explicó: “Los primeros dos años no obtuvimos utilidad hablando de ese rubro, cada vez tiene más talento y cada vez estamos mejor”. La organización en tres años ha colocado a 37 beisbolistas.

Mientras que en la Academia de Beisbol González establecen que 70% de una negociación es para el atleta —en una década que tiene operando ha firmado en 50 prospectos y en lo que va del año han firmado a nueve prospectos— y el acuerdo que firmó el Ayuntamiento de Mexicali con Grandes Ligas, ahí el dinero que reciba el beisbolista por firmar con una franquicia de la MLB no tendría que dar ningún porcentaje a la entidad local, mismo caso que en su momento se expresó con la Academia de Sinaloa.

En el país hay 12 academias de beisbol, y al menos la mitad tiene relación con la Liga Mexicana de Beisbol: Leones, Diablos Rojos, Acereros, Toros, Bravos y la de la LMB.

De no existir un arreglo, ¿cuál sería el impacto? David González respondió: “Van a florecer muchas academias en los próximos años. Los dueños pueden decir que abrirán una academia que no tenga el nombre del equipo, pero las Grandes Ligas van a investigar todo, ellos no se andan por las ramas, y no tienen necesidad de andar batallando”.

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En el pasado, los equipos no informaban al jugador la cantidad por la que eran vendidos y se quedaban con dinero sin que existiera un proceso de formación, como fue el caso de Teodoro Higuera con los Milwaukee Brewers, en 1983.

La franquicia de los extintos de Indios de Ciudad Juárez le indicó al pitcher sinaloense que había sido intercambiado por tres jugadores. Cuando llegó a Milwaukee cuestionó sobre su transacción.

“La respuesta fue que habían pagado 65,000 dólares y cuestioné porque no me habían dado nada. El club no me dio nada, me tocaba 18,000 o 20,000 dólares. Entonces, los dueños del club están haciendo puras sinvergüenzadas, así les digo, porque el Club Indios de Juárez a mí no me hizo, me dio oportunidad de jugar beisbol profesional, nada más. No me hizo como jugador”, explicó Teodoro Higuera, quien disputó nueve temporadas en las Grandes Ligas.

Otro de los casos, fue el del también pitcher Narciso Elvira. Lo compró Dodgers, y después pasó a Milwaukee y tampoco le dieron nada.

A principios de los años 90, el exlanzador Armando Reynoso lo mismo, en su negociación de los Saraperos de Saltillo a los Atlanta Braves no recibió nada y tampoco le comunicaron el monto por el cual fue vendido.

“A Saltillo no le tocó formarme, ya tenía experiencia (...) Yo lo que buscaba era la oportunidad, lo que quería era que me vendieron para salir de México y recibir la oportunidad en Estados Unidos”, comentó el exbeisbolista mexicano.

Teodoro Higuera ha propuesto hacer una asociación, pero la falta de unión en el gremio ha sido uno de los impedimentos, además, de la negativa de los clubes y dueños.

“Yo pienso que prosperaría el beisbol, porque el pelotero tendría más prestaciones, aquí el pelotero no tiene seguro social, prestaciones de nada. En Estados Unidos, si te retiras tienes la pensión, aquí no hay nada”, indicó.