Es una realidad que Tom Brady se ha convertido en la figura más emblemática de los Tampa Bay Buccaneers en los últimos dos años y no es para menos, siendo el jugador más ganador en la historia de la NFL (siete anillos Vince Lombardi) y el que devolvió el título a este club después de 18 años. Sin embargo, las estadísticas revelan que los Bucs ya eran una maquinaria en construcción rumbo a la gloria antes de él.

En la temporada 2019, la última antes de la llegada de Brady, los Buccaneers terminaron la fase regular como la tercera mejor ofensiva en cuanto a yardas totales (397.9) y en 2021 terminaron como la segunda mejor (405.9), confirmando que además del ex quarterback de los Patriots, hay toda una estructura consolidada bajo la visión del experimentado head coach, Bruce Arians.

“Arians es un coach muy ganador prácticamente en todos los lugares donde se ha parado, no necesariamente como head coach, pero siempre ha tenido mucho impacto. Esto que está haciendo ahora con Tampa Bay lo coloca, por lo menos, en un papel preponderante entre sus contemporáneos, aún tengo mis reservas para meterlo a lugares históricos, pero es de los mejores de este momento, teniendo una línea de trabajo muy abierta y de mucha cercanía con los jugadores”, describe Luis Obregón, cofundador del sitio especializado en futbol americano, Primero y Diez.

Arians, que cumplirá 70 años en octubre, vive su tercera temporada al mando de los Bucs y es el primero en jugar playoffs consecutivos desde el histórico Jon Gruden, que marcó una era al principio del milenio y le dio al equipo su primer título de un Super Bowl (2002). El head coach actual de Tampa Bay se ha caracterizado por una personalidad amable y de acercamiento con todo el plantel, pero no duda ni un segundo en levantar la voz para devolver el orden, como ocurrió a principios de 2022 al expulsar a Antonio Brown y a inicios de la temporada 2020 al recriminar el bajo rendimiento de Tom Brady.

Su secreto está en esa conexión que ha tenido a lo largo de 46 años con los quarterbacks, al grado de escribir un libro titulado ‘El susurrador de mariscales de campo (The quarterback whisperer)”. De acuerdo con palabras de su actual coordinador ofensivo, Byron Leftwich, Arians es un entrenador que analiza a profundidad la psicología de ser un quarterback: “Tiene comprensión y sabe cuándo decir ciertas cosas”, mientras que Andrew Luck, su ex quarterback en Indianapolis Colts, lo define así: “Es honesto, te desafía y tiene una gran personalidad”.

Bruce Arians va en camino para forjar su legado en Tampa Bay. A pesar de que John McKay es el head coach con mayor duración en la institución en la historia con nueve temporadas, seguido de Jon Gruden con siete, Tony Dungy con seis y Sam Wyche con cuatro, Bruce lleva tres muy bien encarriladas al éxito, pues llegó a Tampa Bay con dos títulos de Super Bowl como asistente de coach con Pittsburgh Steelers (2006 y 2009), además de una trayectoria que empezó desde 1975.

La defensa es una de las prioridades en el equipo de Arians y Brady. De los 14 clasificados a playoffs, los Buccaneers ocupan el cuarto lugar en capturas de mariscal con 47, además de ser la tercera mejor defensa de la liga (en temporada regular) con menos yardas permitidas por vía terrestre con 1,573, solo superados por los Titans y Ravens. El cuadro bajo, bajo la coordinación de Todd Bowles, ha adquirido una potencia importante desde el año pasado.

“La presión al quarterback es muy buena, en general, su frontal defensiva es bastante efectiva defendiendo la carrera. Toda esta temporada y la pasada, Tampa Bay fue la defensiva a la que menos se le corre, no importa qué tan bueno sea el corredor de enfrente, muy difícilmente va a superar las 100 yardas, eso es algo muy importante. Para resumir, su frontal defensiva es de lo mejor que hay en la liga, tanto para presionar a un quarterback como para detener el juego terrestre del rival”, agrega el especialista.

Entre los defensivos más destacados se encuentran Devin White, líder del equipo con 128 tacleadas, y Shaquil Barrett, con 10 capturas de mariscal. También se han convertido en elementales Vita Vea y Ndamukong Suh en el centro de la línea defensiva, manteniendo la línea de trabajo de la temporada anterior, cuando ganaron el título. En 2020, Tampa Bay fue el cuarto equipo con mayor número de capturas de mariscal.

“Es un equipo bastante balanceado y gran parte de su éxito sí se debe a Brady, pero también tiene una labor muy destacada en términos de coaching. El staff que ha armado Bruce Arians es de lo más sólido de la NFL y la prueba más fehaciente es que sus dos coordinadores, Byron Lefwitch (ofensivo) y Todd Bowles (defensivo), específicamente Bowles, están teniendo ruido en torno a ellos como posibles head coaches para la próxima temporada. Son ya dos temporadas consecutivas en las que la defensiva de los Buccaneers se ha consolidado como una de sus fortalezas”, destaca Obregón en alusión al trabajo de Bowles, quien lleva 21 temporadas en la NFL en equipos como Dallas Cowboys, Philadelphia Eagles y Arizona Cardinals.

Respecto al trabajo de Lefwitch en cuestión ofensiva, aunque el equipo produce alrededor de Tom Brady, ha permitido a otros jugadores resaltar por sus cualidades. Uno de los más efectivos desde la temporada pasada ha sido Leonardo Fournette, “un corredor que ha comprobado que puede echarse al equipo al hombro en el juego terrestre”, señala Luis Obregón. Aunque Fournette se encuentra lesionado, se ubicó en el top 20 de la fase regular con 812 yardas y estará listo para los playoffs, que fueron su zona favorita el año pasado, al convertirse en el mejor corredor con 300 yardas y 64 acarreos, uno de los mejores socios de Brady en la obtención del título.

Además, el vigente campeón de la NFL cuenta con otras herramientas ofensivas como Rob Gronkowski, excompañero de Brady en Patriots, o Mike Evans, uno de los receptores abiertos con mayor producción al tener 14 recepciones de touchdown en la última temporada regular.

“Este era un equipo que hasta antes de la llegada de Brady ya tenía muy buen roster con Bruce Arians, pero se había quedado en la línea de postemporada, le agregas el factor Brady y eso los lleva al siguiente nivel. Eso y que él haya traído consigo a jugadores como Rob Gronkowski o Antonio Brown, además de que en esta temporada los 22 titulares hayan regresado porque ven la posibilidad de repetir como campeones, que hayan dado prioridad a los Buccaneers en vez de recontratarse en la agencia libre y buscar un contrato más lucrativo, responde a que ven la posibilidad muy tangible de poder repetir como campeones”, explica el cofundador de Primero y Diez.

De acuerdo con los algoritmos de la casa de apuestas Caesars, retomados por el portal oficial de la NFL, los Buccaneers son el tercer favorito a ganar el Super Bowl LVI con un 11.4% de probabilidades, mientras que los primeros dos candidatos son los Green Bay Packers con 19.3% y los Kansas City Chiefs con 16.8%.

Cabe señalar que el último equipo que consiguió dos títulos consecutivos de Super Bowl fue New England Patriots en 2004 y 2005, y antes lo consiguieron los Denver Broncos en 1998 y 1999, demostrando que no es frecuente ni fácil ver rachas ganadoras como en otros deportes. Ahí el reto de Bruce Arians, Tom Brady y el resto de figuras del roster actual.

“Va a ser toda una interrogante al término de esta temporada, dependiendo de cómo termine, si veremos una vez más a Brady (quedarse en Tampa Bay) y así poder extender este buen momento o si los jugadores digan ya se ganó lo que se podía ganar y se van. Como equipo, Tampa Bay, sería histórico si repite el campeonato, muy pocas franquicias en la historia lo han logrado y sería toda una hazaña, los pondría en una categoría muy exclusiva”, concluye el especialista.