La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol informó que abrió dos procedimientos para investigar los acontecimientos que sucedieron en los partidos de Tijuana contra América y Toluca ante Morelia, válidos por los octavos de final de la Copa MX, donde Pablo Aguilar y Enrique Triverio fueron expulsados y registrados en la cédula arbitral bajo el concepto conducta violenta , según reportaron diversos medios.

El paraguayo Aguilar en el partido de la Copa MX se ve que hace contacto (pecho y cabeza) con el árbitro del partido. El reglamento dice que ese hecho debe ser sancionado por un año, lo que no ocurrirá.

El proceso de investigación comprende el derecho de audiencia tanto de jugadores, como del cuerpo arbitral de cada partido. Después de escuchar a todas las partes involucradas, esta Comisión determinará lo conducente de acuerdo a lo que establecen nuestros reglamentos , indicó en un comunicado el organismo.

Según información del diario Récord, la asociación mexicana de árbitros (AMA) pedirá un castigo ejemplar para el defensa paraguayo de América y el delantero argentino de los Diablos Rojos ya que, para los árbitros ambas acciones fueron ataques consumados, y de acuerdo al reglamento de sanciones, en su artículo 18, cualquier agresión flagrante hacia los silbantes corresponde un castigo de un año de suspensión de cualquier actividad futbolística, además multa que va de 36 a 450 días de unidades de salario mínimo.

En caso de que la sanción no sea acorde a lo estipulado en los reglamentos, el gremio arbitral emplazaría a huelga, informó la publicación.

Sin embargo, existe la posibilidad de que la Comisión Disciplinaria califique ambos acontecimientos como intento de agresión, en cuyo caso no se consumó el ataque para los silbantes y la sanciones correspondientes llegarían hasta cuatro partidos de suspensión, por lo que los futbolistas podrían cumplir el castigo durante el torneo de Liga.

Gilberto Alcalá, exárbitro profesional, explicó que actualmente el procedimiento de investigación y sentencia que realiza la Comisión Disciplinaria pretende el menor daño posible para los equipos involucrados.

Ahora las formas de esclarecer las polémicas entre silbantes y jugadores se hace en una especie de careo, ya que los dos dan su versión sobre los hechos, y se hacen preguntas para presionar al árbitro esperando que caiga en un error dentro de su declaración y que el castigo al futbolista sea menor , señaló al diario Récord.