La adversidad y una promoción irrechazable hicieron posible que 21 meses después el Estadio Omnilife luciera lleno. Justo en el momento más crítico de la historia de Chivas, cuando el equipo llegó al sótano de la clasificación del descenso, la directiva emprendió la campaña Juntos contra Todo, que hizo que el domingo pasado ante Pumas, 43,255 aficionados asistieran con boleto pagado, además de las cortesías y entradas de regalo para patrocinadores, lo que hizo el lleno posible.

La lucha por evitar el descenso es un polo de atracción para los aficionados, que no dejan pasar la oportunidad de alentar a su equipo para mantener la categoría, o en su defecto, para despedirlo y disfrutar sus últimos partidos en Primera División.

Apenas han disputado un partido como local, pero los cuatro equipos con riesgo de descenso superaron los registros de asistencia de torneos anteriores. La tendencia no es de extrañar, si se toma en cuenta que en las últimas tres temporadas los equipos que luchan por la permanencia registraron un incremento de 30% en el aforo promedio de sus estadios en el torneo de Clausura, respecto del Apertura, según datos retomados por El Economista de worldfootball.net.

En nueve de 12 equipos involucrados, desde el ciclo 2011-2012, las cifras de asistencia aumentaron durante el torneo que define el descenso.

Así pues, Chivas y Veracruz disfrutaron sus mejores entradas en los últimos tres torneos. Tiburones tuvieron 91.7% de asistencia en el estadio Luis Pirata Fuente en su primer partido de local del Clausura 2015, ante Puebla, cuando el porcentaje en los tres torneos previos apenas registraba 58% del aforo total del inmueble. Mientras, Guadalajara, al mismo tiempo que comprometía su presencia en la Primera División, perdiendo puntos, promediaba 25,770 aficionados por partido, lo que significa poco más de la mitad (51.6%) de los asientos disponibles del Omnilife (49,850).

El morbo y promociones atraen

Atlas comenzó el Apertura 2012 en el último lugar de la tabla de cocientes, empatado con Gallos Blancos y a 11 puntos de Puebla, el antepenúltimo lugar de la clasificación. De la mano de Tomás Boy, que llegó como relevo de Juan Carlos Chávez en la jornada siete, el equipo salvó la categoría.

Los rojinegros tuvieron como mejor aliado a su afición, que incrementó su asistencia en 17,000 personas -por juego- para el torneo de Clausura. Es el equipo que más incrementó su promedio de asistencia de un torneo a otro (83.5 por ciento).

Por el contrario, Atlante, Estudiantes y Gallos Blancos fueron los únicos clubes cuyos aficionados disminuyeron su presencia en el segundo torneo de la temporada futbolística.

Ahora mismo, Chivas, Veracruz, Puebla y Leones Negros premian la lealtad de su afición. Tiburones anunciaron que no incrementarán los precios para el partido de la jornada tres ante Cruz Azul; los melenudos darán sus boletos a mitad de precio a la comunidad de la Universidad de Guadalajara.

Guadalajara ya inició la semana pasada con sus promociones y Puebla bajó sus precios de entrada por el cambio de estadio.