La televisión por cable es uno de los principales proveedores de ingresos para la NBA. En el 2014 la liga logró un acuerdo de 24,000 millones de dólares con ESPN y TNT por nueve años, un promedio de 2,667 millones por temporada para una organización que ingresa alrededor de 8,000 millones al año. Con estas cifras, la TV de paga aportaría el 33 por ciento del total.

Pero lo que hay es preocupación porque el rating en estas emisoras de los partidos a nivel nacional va a la baja, y de acuerdo con el comisionado Adam Silver han perdido 20% de audiencia en los últimos cuatro años.

Para el dirigente de la NBA, el modelo de la televisión de cables está “roto en cierta medida” porque las audiencias jóvenes se están yendo a los servicios de streaming. “Realmente empujas una roca cuesta arriba si has perdido 20% de tu audiencia de cable los últimos cuatro años, especialmente cuando esa audiencia joven está representada desproporcionadamente por ese 20 por ciento”, dijo a Sports Business Journal.

“Los ratings descienden porque todas nuestras transmisiones nacionales están exclusivamente disponibles en cable, que están perdiendo suscriptores diariamente. El futbol (americano) se beneficia por estar en transmisiones de TV que están en cada paquete digital y tradicional junto con las apuestas disponibles en algunos de los mercados más grandes”, escribió Mark Cuban, dueño de los Dallas Mavericks el pasado 27 de noviembre en Twitter.

Según Nielsen, ESPN, TNT y NBA TV (también en cable) pierden 15% de audiencia al año. TNT promedia 1.3 millones de espectadores por juego este 2019, 21% menos que en el 2018. ESPN cayó 19% y promedia 1.5 millones esta campaña.

Una de las razones expuestas para esta caída es la ausencia de figuras por juego transmitido. De los 35 juegos entre las dos emisoras de paga, 22 (63%) tenían al menos una estrella fuera por lesión o por descanso.

Entre las estrellas lesionadas están la dupla de los Golden State Warriors Stephen Curry y Klay Thompson, su excompañero Kevin Durant, con los Brooklyn Nets, y el pronóstico es que ninguno regrese para esta temporada.

Otro lesionado es Zion Williamson, primera selección del pasado draft, y se espera que los New Orleans Pelicans puedan contar con él la segunda mitad de este mes. Como parte de la solución que explora la liga es la suscripción digital de NBA League Pass, cuya versión Premiun tiene un costo de 250 dólares por la temporada.

Además, en noviembre se anunció que NBA TV estaría disponible de forma directa al consumidor, por siete dólares al mes o 60 todo el año, y es el primer canal de una liga disponible en esta modalidad.

“Hay todo un rango de personas que han cortado el cable o nunca lo han tenido. Los servicios distribuidos de forma tradicional, como NBA TV, no serían capaces de alcanzarlos”, dijo Alex Evans, director de LEK Consulting, a Front Office Sports.

No parecen buenos tiempos para la NBA. Primero, sufrió el conflicto con China que podría implicar la pérdida de hasta 1,000 millones de dólares. Ahora, no ha sido capaz de frenar la caída libre en sus ratings. Tiempo al tiempo, pero el tiempo es dinero en el negocio.

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