Londres. El primer ministro británico, David Cameron, describió a la reciente elección presidencial de la FIFA como una farsa y dijo que el organismo que rige el futbol mundial nunca había caído tan bajo.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, fue reelecto por otros cuatro años la semana pasada, pero no tuvo oposición porque el titular de la confederación asiática, Mohamed bin Hammam, renunció a su candidatura tras haber sido investigado por un caso de presunta corrupción durante su campaña.

La federación inglesa (FA, por su sigla en inglés), que ya había avisado que se abstendría en la votación, quería que la elección se postergara. Cameron ahora dejó en claro su punto de vista tras haber participado de la fallida candidatura de Inglaterra como sede del Mundial 2018.

"Personalmente, he visto el manejo del futbol a nivel internacional y no me impresionó lo que vi", sostuvo Cameron en el Parlamento británico.

"La reputación de la FIFA está más baja que nunca y obviamente la elección con un solo candidato es como una farsa, tiene que haber algo más transparente y responsable.

Tienen que demostrar que son capaces de hacer el trabajo que se supone deberían hacer", agregó.

Cameron remarcó la necesidad de un cambio y destacó el papel de la FA en ese proceso.

"Tiene que llegar un cambio de última instancia desde dentro del futbol y estoy seguro de que la FA querrá tener un rol muy importante en ayudar a lograrlo", señaló.

El proceso de candidaturas para los Mundiales 2018 y 2022 fue manchado por denuncias de corrupción y dos miembros del comité ejecutivo de la FIFA fueron suspendidos tras acusaciones de que pidieron dinero a cambio de votos.

Rusia ganó el derecho a organizar el torneo del 2018 y Qatar fue elegido como anfitrión del 2022, tras lo cual negó denuncias sobre la "compra" del Mundial.

Blatter dijo que los próximos anfitriones de la Copa del Mundo serían elegidos por las 208 asociaciones miembro de la FIFA y no sólo por los 24 integrantes del comité ejecutivo.

EISS