México no es la única nación que ha corrido el peligro de ser suspendida por parte del Comité Olímpico Internacional (COI) por motivos de injerencia gubernamental. De hecho, en octubre pasado, Kuwait ya fue suspendida por la misma razón.

Y es que en ese país, como en muchos otros en el mundo, los deportes y la política están fuertemente ligados.

Sin embargo, estas acciones, en donde el gobierno se entromete en las decisiones deportivas, no cumplen con las normas de algunos organismos internacionales, como lo es con el COI y la Federación Internacional de Futbol (FIFA).

Kuwait se encuentra, al igual que nuestro país, en problemas con sus federaciones y el gobierno, pues éste último no permite elecciones independientes ni autonomía en la gobernabilidad de las entidades deportivas que están en su territorio.

Las negociaciones han estado desde que por primera vez se propuso reformar la ley del deporte en Kuwait en el 2008. Dos años después, el COI decidió suspender al país por primera vez y la sanción la levantó hasta el 2012, justo previo a los Juegos Olímpicos de Londres ese año.

Así, por segunda vez en cinco años, Kuwait fue suspendida por el organismo internacional. Sin embargo, las razones por las cuales esta vez el país del golfo quedó desligado del COI son un tanto diferentes a lo que ocurre en nuestro país.

Los kuwaitís se negaron a darle una visa al delegado técnico de la Federación Internacional de Tiro Deportivo, el cual iba a supervisar la organización del Campeonato Asiático de Tiro que se llevaría a cabo en Kuwait, la primera quincena de noviembre de este año, debido a que éste era israelí. Al final, el torneo no fue considerado para dar puntuación olímpica.

Los países del Golfo han tenido problemas para cumplir con su obligación de la no discriminación en eventos deportivos internacionales y con el no reconocimiento de Israel.

En el 2013, por ejemplo, los medios de comunicación que contaban con los derechos de transmisión del Mundial de Natación en Doha, Qatar, censuraron el nombre y la bandera de Israel.

En tanto, en el 2007, Bahrein consideró quitarle la ciudadanía a un corredor keniano, nacido en Bahrein, como castigo por haber ganado el Maratón de Tiberio en Israel.

Del mismo modo, los atletas iraníes y árabes comúnmente evitan competir en algunas competencias para evitar enfrentarse a los israelíes.

Eso, sin duda, también es considerada una injerencia política que viola la carta olímpica (...) como lo haría México al querer imponer dirigentes en las federaciones nacionales.

Al menos hasta ahora, nuestro país ya no podrá participar en competencias internacionales de basquetbol, debido a la suspensión que hizo la Federación Internacional de Basquetbol (FIBA) a este deporte mexicano el pasado viernes, luego de que la Conade no quiso reconocer a la Asociación Deportiva Mexicana de Baloncesto (Ademeba) como ente que rige esta disciplina en territorio nacional.