Cuando el Real Madrid fichó en el 2009 a Cristiano Ronaldo, lo hizo por 103.8 millones de dólares y ese año la cifra de la operación fue señalada como inédita y un hito en el mercado de transferencias.

Después sucedió la venta de Neymar en el Barcelona por 243.1 millones de dólares, y cada verano de fichajes es usual ver que los clubes rompan la cifra récord de inversión en un futbolista por 100 millones o más.

Durante el actual mercado, tres fichajes han superado dicha cifra: João Félix que llegó al Atlético de Madrid por 139.2 millones de dólares; Antoine Griezmann al Barcelona por 132.6 millones, y Eden Hazard que pasó del Chelsea al Real Madrid por 110.5 millones.

“Hay algunos jugadores en 80, 100 millones, ya de 30 o 20 es difícil encontrar. Pasan de 40 para arriba; son precios un poco elevados, pero bueno, es el mercado, si los ponen y los pagan, es el precio que hay. Después si lo valen o no, no lo sé, creo que los buscan a un monto y de no aceptarse van a otro más alto. Al final la diferencia sigue siendo la misma entre los jugadores élite y los demás. Esa brecha siempre está y creo que seguirá estando”, señala Diego Forlán, exjugador del Atlético de Madrid y Manchester United.

La transferencia de João Félix involucra una inversión mayor al valor de la plantilla de 22 jugadores de seis equipos participantes en la etapa de grupos de la UEFA Champions League: Slavia Praga 44.8 millones de dólares; Dinamo Zagreb 81.6; Estrella Roja 62.8; Genk 137.3; Red Bull Salzburg 93; Olympiacos 88.2, y Galatasaray 125.3.

Un joven portugués de 18 años, que debutó con el Benfica el 8 de agosto del 2018, es considerado una de las mayores promesas del futbol, sin embargo, sólo cuenta con un año y 21 días como profesional.

“Hay jugadores que salen por 100 o 120 millones, pero te demuestran el por qué. Son cosas que se nos escapan porque ha cambiado mucho el futbol. Se ha generado una burbuja a nivel mundial que es lo que hace que valgan ese dinero. Estoy de acuerdo en que es mucho, pero es porque esos futbolistas generan por sí solos ese nivel”, expresa al respecto el campeón de Champions League en el 2005 con Liverpool Luis García Sanz.

A partir del fichaje de Cristiano, que superó los 100 millones de dólares en el 2009, en 11 finales de Champions League, sólo seis clubes han salido campeones: Real Madrid, Barcelona, Liverpool, Chelsea, Bayern Munich e Inter de Milán. De esos seis, los merengues en cuatro ocasiones y los culés en tres.

Ambos equipos españoles han sido relacionados con transferencias que superan esta cifra. El Madrid con la contratación de Hazard y Cristiano por las cantidades previamente mencionadas; además de Gareth Bale, quien llegó por 111.6 millones de dólares. Por su parte, el Barcelona, además de Griezmann, invirtió 138.1 por Ousmane Dembélé y 160.2 por Philippe Coutinho.

A pesar de ser inversiones por futbolistas consolidados o que tienen un futuro promisorio, estas compras no significan un óptimo desarrollo futbolístico. Un ejemplo es el caso de Coutinho, quien no logró hacerse de un espacio en el once titular del Barcelona, al no mantener el nivel que tuvo en el Liverpool, y lo cedieron al Bayern Munich por tan sólo 9.3 millones de dólares.

Manuel Veth, periodista de Forbes y especialista en Bundesliga, expresó a El Economista que estas inversiones están directamente involucradas con el dinero que obtienen los clubes por derechos de televisión y relaciones comerciales. Aunque recalcó que hay que equilibrar los gastos, no sólo en contrataciones, también en salarios.

“Debe haber regulaciones. Por ejemplo, los equipos en Alemania tienen mucho cuidado con la cantidad de su presupuesto que gastan en salarios de jugadores. En la segunda división de Inglaterra, muchos equipos gastan más dinero en salarios de lo que ganan. Ese no es un modelo saludable. Cualquier club que gasta más de 60% de sus ganancias en salarios de jugadores está en peligro de problemas financieros a largo plazo”.