Un hombre de 39 años abandona la cancha del estadio de San Siro repartiendo abrazos, dando consuelo a los futbolistas más jóvenes de la selección de Italia, la misma que no pudo anotar un gol y terminó eliminada del Mundial de Rusia 2018, su primera ausencia en una Copa del Mundo en 60 años.

Gianluigi Buffon intentó un milagro en los minutos finales, con su presencia en el área rival para buscar un gol que le permitiera llevar el juego a tiempo extra marcador global de 1-0 los suecos calificaron al Mundial.

La debacle del futbol italiano se consumó con la eliminación, pero el descenso del calcio comenzó en el 2006, paradójicamente cuando consiguieron el título mundial. Desde entonces, no pasaron de la ronda de grupos en los mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, para finalmente no asistir a la Copa del Mundo después de 60 años, ya que la última ocasión que faltó fue en Suecia 1958.

“Esto no era fácil, era un gol pero lo psicológico y lo físico nos mató”, respondió con la voz cortada y lágrimas en el rostro Buffon al finalizar el partido ante Suecia. El capitán y portero de Italia en los últimos cinco mundiales no podrá despedirse de la selección en un partido mundialista.

•••

Hace tres años, la Federación Italiana de Futbol realizó un análisis sobre la situación económica de la Liga local, el resultado arrojó que los clubes de la Serie A acumulaban pérdidas de 525.5 millones de euros cada año. La falta de liquidez de los clubes propició la inyección de recursos del extranjero, Roma, desde el 2011, es propiedad de inversores estadounidenses; Inter de Milán pasó a manos de propietarios asiáticos en el 2016, y un años después, Silvio Berlusconi vendió la totalidad de las acciones de Milán a un empresario chino.

Desde que la selección italiana logró el título mundial en Alemania 2006, los clubes de la Serie A gastaron 6,500 millones de euros en fichajes, sólo superado por la inversión de los clubes ingleses. Sin embargo, sólo Milán (2006-2007) e Inter de Milán (2009-2010) han sido los únicos equipos italianos en ganar la Champions League, por lo que las inversiones en fichajes no significaron éxito deportivo y ligas como España, Alemania y Francia han realizado gasto mayores en fichajes.

El torneo italiano perdió poderío económico, según el investigador Tito Boeride, de la Universidad Bocconi de Milán, ya que los clubes italianos dependen, en promedio, en 70% de los ingresos televisivos, y no han desarrollado estrategias para aumentar los ingresos a través de otras vías, como el marketing, los patrocinadores regionales o la venta de jugadores.

La falta de competencia en la Liga sólo ha permitido que Juventus (seis títulos), Inter de Milán (cuatro títulos) y Milán (un título) hayan salido campeones en el torneo, junto a España- donde menor número de equipos han salido campeones de liga.

Además, el promedio de asistencia de los partidos de la Serie A se encuentran entre los peores registros entre las mejores ligas de Europa. En Italia, el porcentaje de asistencia a los estadios alcanza 55.7% del aforo total, según datos del sitio Deportes y Finanzas de la temporada 2016-2017.

Con esos datos, es difícil atraer a los mejores jugadores del plante, por eso de 30 fichajes más costosos del futbol mundial, sólo dos llegaron a la Serie A de Italia, Gonzalo Higuaín que sólo cambió de equipo, de Nápoles a Juventus por 90 millones de euros y Hernán Crespo, que también ya estaba en el torneo italiano, cuando Lazio pagó 55 millones de euros a Parma.

Ahora mismo, sólo un futbolista italiano se encuentra entre los 30 futbolistas más valiosos del mundo, Marco Verratti con 60 millones de euros.

“Me da pena por la gente, lo mío es lo de menos. No importa por mí, sino por todos los italianos”, sentenció Buffon, desconsolado. El último italiano en levanta la copa del mundo, se despidió del equipo nacional después de 20 años, 175 partidos y sin cumplir la hazaña de jugar un sexto mundial de futbol. La crisis italiana se consumó en San Siro.

Italia ya fue campeona del mundo y no estará en Rusia 2018. Además, se suma a las selecciones de Holanda, Chile y Estados Unidos, como las grandes ausencias del mundial.