Johannesburgo. Irene Country Lodge es hoy por hoy uno de los lugares más seguros del mundo. Nadie puede entrar ni salir sin una inspección que puede llevar hasta 20 minutos por persona. Así es la casa de Estados Unidos en Sudáfrica, un búnker.

Es el equipo más vigilado del Mundial. No está Messi, Rooney, Cristiano, pero están las amenazas terroristas. Hasta la milicia ha llegado hasta ahí. El Comité Organizador ha recibido directamente del gobierno de Estados Unidos la petición de seguridad extrema para su Selección previo al torneo.

Nos pidieron precaución extrema. Disculpe las molestias, pero le pedimos que abra su mochila y saque todas las cosas , dice uno de los guardias de seguridad en un día de acceso a medios.

Ir a un entrenamiento supone una serie de medidas que van desde la revisión mochila por mochila, perros que detectan explosivos, la presencia de policía local e incluso agentes vestidos de civiles, militares, linternas que revisan por debajo de los vehículos para identificar un posible explosivo y revisión exhaustivas de los autos.

Además, del hotel de concentración al campo de entrenamiento o a un estadio, un helicóptero sigue en todo momento vigilando la zona junto a un par de camionetas y miembros del Estado Mayor de Sudáfrica.

El gobierno de Sudáfrica está preparado para cualquier acontecimiento y si algún problema se desatara, y ahí mismo están capacitados para iniciar una guerra si es necesario.

Para los partidos de EU se refuerzan las medidas con respecto a los otros juegos. Al menos seis horas antes de los partidos cierran cinco kilómetros a la redonda y cada auto que entra y sale tiene que ser revisado.

Es una petición de Estado y Sudáfrica lo adopta. La seguridad del equipo de Estados Unido es casi o igual de importante que los ocho años de organización de la Copa del Mundo.

Nos han dicho que no hay opción a errores. Nos presiona mucho porque no quieren que pase nada y de esto depende seguir con trabajo o no , advierte uno de los guardias.

Luego de que un aficionado ingresara a la zona de vestuarios para reclamarle a David Beckham (Inglaterra) tras el partido ante Argelia. Sudáfrica se ha puesto de puntas y visiblemente se incrementó la seguridad, mucho más con EU.

Rich Mkhondo, vocero del Comité Organizador, dice: Todo está bajo control y no hay nada qué temer. Confiamos plenamente en las autoridades y las medidas de seguridad .

Quizás al gobierno local le importa más la seguridad de EU que la eliminación de Sudáfrica. Un despiste y es tener al monstruo encima.