Ídolo, perfeccionista, imbatible, con condiciones físicas y mentales impresionantes, abrumadoras. El rey de los pedales, el hombre invencible incluso por el cáncer. Así es como algunos veían a Lance Armstrong hace apenas unos años.

Hoy, gracias a las acusaciones de dopaje por parte de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA, por su sigla en inglés) esa imagen pulcra, combativa, guerrera del ciclista texano retirado apenas el año pasado del profesionalismo pareciera desvanecerse entre dudas de su honestidad en el deporte que por muchos años dominó y el escrutinio público que aún sigue cuestionándose si Lance no es el semidiós que lo ganó todo.

Sin embargo, a decir de Eric Olavarrieta, consultor en imagen deportiva, todo lo que está pasando con Armstrong se le resbala, porque él es una persona que pasó por el cáncer y lo derrotó. Ese momento, y todo lo que creó alrededor de eso le dio una gran fuerza y solidez , declaró a este diario.

Uso o intento de uso de sustancias prohibidas y métodos, incluyendo EPO, transfusiones de sangre, testosterona, corticoides y agentes enmascaradores, posesión de sustancias prohibidas, tráfico de las mismas, administración de drogas a otras personas e incitación para violar las leyes antidopaje son las principales acusaciones que recaen sobre Lance por parte de la USADA.

Pero, ¿realmente será éste el declive de la figura pública de Lance? No lo pueden tirar , aseguró Olavarrieta, es suficientemente fuerte, construyó una reputación cuando estuvo en el ciclismo y está inmune en ciertas cuestiones negativas.

Aquí lo que es increíble es que una agencia especializada para encontrar cualquier anomalía le salga con un mensaje de que usó un programa sofisticado, cuando ellos deberían estar a la vanguardia e investigar. Sofisticado o como sea se tiene que encontrar a tiempo, después ya para qué. Eso sólo significa que la gente que tienen ahí no es competente o que los métodos de detección no están a la vanguardia para encontrar un dopaje de este nivel , explicó el especialista.

Hoy, Lance Armstrong, sobreviviente de cáncer, ser humano altruista con antecedentes del ciclista más ganador en la historia del Tour de Francia, deberá preocuparse más por manejar esta crisis, lo está haciendo bien, está suficientemente preparado para ofrecer una disculpa.

Él ya está alejado del ciclismo, no sangra y no daña esta imagen porque eso, lo del dopaje, sucedió ya hace algunos años y ya lo vemos muy alejado. Ahora se dedica a otras cosas, a causas sociales a través de su fundación Livestrong, a gente que vive un proceso de cambio eso nadie se lo puede quitar , explicó Olavarrieta.

Si bien será un proceso difícil para el estadounidense lo que venga más adelante, el texano puede estar tranquilo, pues al menos sus patrocinadores, como Nike, han decidido mantener el apoyo para él y para su fundación, y difícilmente veo que sus patrocinios terminen sus contratos. Lance Armstrong es una imagen social que apoya a la gente con cáncer, que los hace acercarse de manera personal.

Lance, su lucha y superación le dan un toque humano y muchas marcas lo seguirán acompañando porque Armstrong ya dio una cara mucho más humana que aquel atleta que ganó siete veces el Tour . Y es que, aun con todo, Lance Armstrong parece mantener viva su leyenda.