Holanda no es el mejor equipo en las estadísticas individualidades o colectivas, pero el trabajo de 11 le ha permitido estar a un partido de lograr el paso invencible y con ello ingresar al grupo de los campeones perfectos .

Ganar todos los partidos del Mundial es algo que sólo cuatro campeones han conseguido: Uruguay (1930), Italia (1938) y Brasil (1970 y 2002). Los demás han debido pasar al menos un mal partido o sufrir para avanzar. Holanda se alista para ingresar al grupo de los intachables, siete victorias de siete partidos. Así, sólo 22% de los monarcas puede presumir que nadie les ha hecho sombra.

De todas las estadísticas disponibles, Holanda no encabeza ninguna clasificación que presumir. Sus dos primeros lugares son en el número de faltas cometidas y tarjetas. Pero la cifra que revela la capacidad ofensiva de la Naranja es su segundo lugar en número de disparos a puerta, donde suma 41. Es decir, en cada partido dispara aproximadamente siete veces al arco por juego y de esos dos son goles.

Sneijder y Robben son quienes encabezan una ofensiva que es la de mejor promedio en el torneo. Su media de pegada es letal. El oponente de Holanda sabe que debe bloquear a cinco jugadores clave y quiénes son los que más disparan realizan al arco: Sneijder (22 tiros), Van Piersie (15), Kuyt (11), Van der Vaart (10) y Robben (7). Lograr nulificar este circuito de cinco hombres es frenar casi 50% del equipo sensación de Sudáfrica.

Los pases son otra de sus cualidades. Tienen 72% de pases completos. De 10 servicios da bien siete, estadística donde sólo es superado por España que de cada 10, ocho van correctamente.

Holanda se alista a ganar su primer título. Sus números no son los más perfectos del torneo. Y así, sin ser líder en ningún departamento determinante es capaz de hacer una campaña de siete triunfos en Sudáfrica, el segundo europeo en lograrlo y primero desde que Italia en 1938 lo consiguió.