Choque de fuerzas en Filadelfia. Con 27 puntos de Kevin Huerter y 16 rebotes de John Collins, los Hawks eliminaron a los 76ers, sembrados número uno del Este, por marcador de 103 a 96 y avanzaron a las finales de conferencia por segunda vez en la historia de la franquicia.

Los Hawks, que sólo presumen de un título de la NBA de hace 63 años, regresaron a los Playoffs por primera vez desde el 2017. En esta ocasión se plantaron como los quintos mejores en la conferencia pese a un récord de 14-20 en el inicio de la temporada que costó la destitución del head coach Lloyd Pierce.

Al mando de Nate McMillan, el equipo rescató la temporada regular con 27 juegos ganados y 11 perdidos, además eliminó en la primera ronda de Playoffs a los Knicks de Nueva York, quienes regresaron a esta instancia después de una ausencia de 8 años. En semifinales, los Hawks también marcaron un épico regreso en el juego cinco contra los 76ers, al remontar una desventaja de 26 puntos para terminar ganando el partido 109 a 106.

El encuentro fue un duelo cerrado en el que nunca hubo una ventaja mayor a siete puntos e inflado por los tiros libres de los últimos minutos, donde finalmente se definió el partido que tuvo 20 cambios de la delantera. La estrella de los Hawks, Trae Young, finalizó con 21 puntos y 10 asistencias.

El mejor récord en el Este y la ventaja de localía para el Juego 7 no fue suficiente para los 76ers, quienes no superan la fase de semifinales desde el 2001, la última vez que accedieron a la final de la NBA. En el juego siete, el camerunés, Joel Embiid fue la figura de la escuadra dirigida por Doc Rivers con 31 puntos y 11 rebotes, pese a sus siete pérdidas, mientras que Ben Simmons se convirtió en una especie de villano durante la serie, en la que tuvo una pobre efectividad de 33% desde la línea de libres, dejando ir puntos que pudieron ser decisivos en duelos tan cerradas.

En finales de conferencia enfrentarán a los Bucks de Milwaukee quienes, liderados por el griego Giannis Antetokounmpo (40 puntos y 13 rebotes), dejaron fuera del juego a la ambiciosa plantilla de los Nets de Nueva York, pese a la actuación histórica de Kevin Durant, quien forzó la prórroga y terminó con 48 puntos y 9 rebotes, para un marcador final de 11-115 a favor de los Bucks.