Playa del Carmen.- Emiliano Grillo llegó con 14 años a la Academia de David Leadbetter, en Bradenton, Estados Unidos y su estancia duró tres años, en los que formó parte de una generación del 2011, la cual conformaron también Jordan Spieth y Justin Thomas.

“Me vieron y tuve la suerte de que me dieran la beca. hoy en día se perdió un poco eso y es difícil conseguir una beca ahí, es una pena, se convirtió un poco en un negocio”, comenta el golfista originario de Resistencia, Argentina.

En septiembre del 2011 que se convirtió en profesional, comenzó a llamar poco a poco la atención por los triunfos obtenidos. El argentino logró su tarjeta del PGA Tour, tras  colocarse en la segunda posición en el ranking de los cuatro torneos finales del Web.com y para octubre del 2015, el argentino se quedó con el Frys.com Open, significó su primera victoria en el circuito.

Para él no fue extraño que en su momento fuera elegido como el mejor novato del PGA Tour, porque indica que trabajó para lograrlo.

“Las academias de golf fuera de los países latinos son lo ideal, porque te permite mezclar el estudio y el golf y en Sudamérica es prácticamente imposible. Me dieron la oportunidad a mí y muchos más, creo que lo supimos aprovechar”, comentó Grillo.

Y añade que no pasó el tiempo que hubiera querido, pero lo disfrutó, “me ayudó más fuera del golf que dentro”.

Este fin de semana, el chico de 25 años disputó por segunda vez el OHL Classic at Mayakoba y concluyó en la novena posición, con una total de 273 golpes, 11 bajo par y en comparación con el año anterior, escaló un sitio.

¿Cómo describes tu relación con Jordan Spieth?

Hay muchas cosas que compartimos de jóvenes, fueron cuatro cinco años de amateur, fue una experiencia única.

¿Consideras que la generación del 2011 de la Academia de David Leadbetter es la mejor?

Tenemos muchos jugadores con victorias y creo que es algo único, yo personalmente sabía que iba a suceder y sabía que la competencia era difícil ganarle a los mejores juniors del mundo y creo que de los que estamos en el tour ninguno terminó collage, desde chicos se veía que iba a ser buenos y los están demostrando.

¿Cómo es la relación con alguien como Ángel Cabrera?

En el 2016 jugué las rondas de práctica con el Pato y en Augusta jugué tres días con él y veía exactamente como jugaba, qué hacía y como encaraba la cancha, uno aprende mucho de alguien que ganó Augusta y ganó en canchas tan complicadas.