Durante 13 años, Tiger Woods ha enfrentado una vida de cirugías y recuperaciones. Su intermitencia en el golf no ha opacado todo lo que el deporte ama de él. Es, entre varias razones, la estrella que inspiró a las nuevas generaciones de golfistas; es quien pese a no sanar del todo su historial de lesiones soportó ubicarse hasta en el lugar 656 del ranking (en el 2017) y aún así construyó un negocio en torno a su marca, siendo siempre un atleta que ocupa un lugar entre los mejor pagados en la historia. Pase lo que pase, Tiger Woods significa tanto para el golf que su legado será vigente si decidiera retirarse. Su reinado se ha construido.

A sus 45 años de edad, y un par de días antes del accidente de coche que tuvo el martes en una carretera cercana a Los Ángeles, California, sus últimas palabras versaban hacia su frustración por no saber cuánto tiempo más se recuperaría por completo de su quinta cirugía de espalda.

"Me estoy sintiendo bien. Estoy un poco rígido. Tengo una resonancia magnética más programada y luego puedo comenzar a hacer más actividades. Todavía estoy en el gimnasio haciendo las cosas mundanas que tienes que hacer para la rehabilitación. Las pequeñas cosas en las que puedo empezar a gravitar hacia algo más”, dijo Woods durante la transmisión del domingo en CBS del Genesis Invitational.

Las lesiones irrumpieron en su carrera desde el 2008, con la primera cirugía para reparar un cartílago de la rodilla izquierda. Desde entonces, se ha tenido que ausentar de los campos de golf para recuperarse de diversas partes el cuerpo: la tensión en el cuello, lesiones en la tibia y del ligamento cruzado anterior, del tendón de Aquiles y siempre el dolor de la rodilla izquierda. Además, desde el 2014 a la fecha, lucha contra los incesantes dolores de la espalda y las cirugías. Todo, en consecuencia, conllevó a que en mayo del 2017 argumentara que manejaba su auto bajo los efectos de medicamentos cuando fue arrestado en Jupiter, Florida. Mediáticamente se señaló que fue bajo los efectos del alcohol. En septiembre, el aspecto emocional de Woods jugaba su parte. Con la autorización de los médicos para comenzar a hacer swing de nuevo, señalaba que no volvería a jugar golf competitivo en su carrera.

Y no fue así. Brindó uno de los más grandiosos regresos de la historia del golf al ganar el Masters de Augusta en el 2019, donde sumó su quinta chaqueta verde. Y finalmente viajó por primera vez a México en febrero de ese año para el World Golf Championships-Mexico Championship: “Va a ser una gran semana, un gran reto cómo me va ir. Puse en mi calendario jugar aquí antes, pero las lesiones de mi espalda no me dejaron”, dijo desde el campo de golf en Chapultepec.

Cada vez que Woods se ausenta cimbra al mundo del golf, el deporte que ama y le ama. Las taquillas y el interés de las transmisiones de los torneos han constatado el efecto. Sin embargo, desde las recuperaciones se han detonado alianzas.

En una asociación entre Woods y Centinel Spine, compañía de materiales quirúrgicos, hay un video que documenta los problemas de espalda del golfista.

“El nivel de experiencia y atención que recibí de mi equipo médico y de Centinel Spine durante este viaje médico fue incomparable y una parte integral de mi regreso al curso. Espero que esta pieza pueda ayudar a las personas que sufren algunos de los mismos problemas de dolor y sentirse optimistas acerca de encontrar una solución duradera", dijo Woods en un comunicado de prensa.

Lo cierto también es que en el vocabulario de Woods se ha mencionado la palabra incertidumbre, y probable despedida del golf. El dolor no se puede callar.

“No poder levantarme de la cama, no poder moverme, ¿cómo puedo esperar venir aquí y hacer un swing con un palo de golf a 120 millas por hora y ser balístico cuando ni siquiera puedo levantarme de la cama? Entonces, sí, hubo mucha inquietud y momentos en los que pensé ... ¿es real?. Mi rehabilitación ha llegado al punto en que me siento cómodo haciendo planes, pero todavía tengo trabajo por hacer", mencionaba Woods en el 2016, cuando anunció en su sitio web que estaría fuera del Masters de Augusta por segunda vez en tres años.

Este nuevo paso por el quirófano volvió a envolver de dudas el futuro deportivo de Woods, quien en otras ocasiones ha protagonizado espectaculares recuperaciones de sus lesiones y problemas personales.

marisol.rojas@eleconomista.mx