El grito de Goya se volvió a escuchar en el Estadio Olímpico Universitario después de 590 días de no tener público. Los Pumas abrieron nuevamente las puertas de su casa a la afición y con este, la totalidad de los recintos de la Liga MX completaron el proceso de apertura al público luego del cierre por la pandemia en marzo de 2020.

Con el encuentro dominado por los universitarios y en el que vencieron 1-0 a FC Juárez, el equipo realizó 15 remates, cuatro con dirección a la portería de los Bravos de Juárez. El equipo capitalino da muestra de estar en la búsqueda de los goles que lo reconcilien con la afición, una que se da cita en el Olímpico Universitario por el amor a la camiseta más que por los resultados del equipo, pues pese al triunfo contra Juárez, al término de la jornada los universitarios permanecen en la penúltima posición con sólo dos victorias, cinco empates, cinco derrotas, una diferencia de -7 goles y a cuatro puntos de distancia del último clasificado momentáneamente al repechaje.

"A pesar de que les vaya mal, es el cariño, el amor al propio equipo, a la camiseta, aunque los jugadores no lo sientan, uno siempre va a estar apoyando", dijo a este diario un joven aficionado. La respuesta de pasión y amor a los colores se replicó en otros seis encuestados, mientras que otros dos señalaron que asistían por la novedad del regreso.

“El que la gente regrese a los estadios representa una gran motivación (para los atletas), claro que la motivación se va a dar para el equipo que esté brillando, anotando muchos goles, pero me parece que se convertirá en un factor de presión para aquel equipo que no está generando los resultados adecuados y que a lo mejor no tienen en este momento el mejor nivel de pertenencia y conciliación con su afición, porque la afición ahora regresa a reclamar, a gritar, a lo que no pueden hacer desde casa”, explicó a El Economista el Maestro en Psicología del Deporte y en Terapia Cognitivo Conductual, Carlos Torres.

Previamente la fanaticada auriazul se había reunido en el estadio a exigir la renuncia de los dirigentes y en un episodio más reciente, luego de perder con el América, los seguidores que se dieron cita en el Estadio Azteca negaron el Goya a los jugadores.

El especialista argumentó que para que un equipo se reconcilie con la afición, no basta con los resultados, también es importante la actitud de los jugadores dentro y fuera del terreno de juego, es decir, mostrar compromiso en la disputa de cada balón y por fuera deteniéndose a saludar, regalar un autógrafo o una foto.

Después de anularse dos goles en el tiempo reglamentario, al minuto 95 el ecuatoriano Washington Corozo anotó el tanto que le permite a los Pumas mantener la esperanza de entrar en la reclasificación y el que ayudó a la afición a olvidar el enojo, pues al término del partido se volvió a escuchar en una sola voz el cántico “cómo no te voy a querer”.

“Sabemos que en todos los equipos del mundo, cuando un equipo grande no va bien, la gente ejerce una presión porque quiere ver a su equipo ganar. Era un duelo para nosotros muy importantes desde el punto de vista de la identidad del equipo y de la personalidad del grupo. Sabíamos que emocionalmente iba ser una carga muy buena, pero a medida que iban pasando los minutos  y nuevamente nos costó el gol después de tantas llegadas, destaco que el grupo pudo manejar esa presión y ansiedad para al final ganar un partido creo que totalmente merecido”, dijo el director técnico Andrés Lillini.

¿Cómo trabajar el factor psicológico para que el regreso de la afición no ejerza un efecto negativo en los jugadores?

“Lo que se debe de trabajar cuando la afición se convierte en un factor estresante o agresivo, mucho es la parte de llevar un trabajo psicológico en la parte de regulación de emociones o de frustración, la regulación del manejo del enojo. También la atención y concentración donde podamos estar en focos atencionales, entiendo que la exigencia del partido lleva un desgaste durante 90 minutos pero son estrategias que se tienen que trabajar, se entrenan, se mejoran cada vez”, dijo Torres.

Al encuentro contra Juárez asistieron 9,000 personas, sin embargo, el estadio esperaba albergar a más de 20,000 pues se abrió para una capacidad de 40%. Los precios de boletos para este primer encuentro de regreso, fueron de los 144 a los 660 pesos, mientras que en un sondeo realizado por este diario, los aficionados declararon que gastan como mínimo entre 200 y 300 pesos por persona tomando en cuenta el costo de trasladarse al estadio y el monto de su entrada.

Si bien, algunos consideran que es un precio justo con el espectáculo que ven en la cancha, otros señalan que el espectáculo deportivo pasa a segundo plano, pues asisten por la experiencia y ambiente. Otros, catalogan como aburridos los partidos de Pumas.

“Son los boletos, la comida, el tag, porque venimos del estado y tenemos que agarrar el puente elevado; de los boletos fueron 1,700, en total nos gastamos unos 3,000 pesos con las bebidas. Es súper injusto, veníamos bien enojadas porque están jugando muy mal. Tanta gente que gasta y venimos a apoyarlos y como que ni invierten en jugadores, pero venimos a apoyar”, dijo la aficionada Ximena Zurita de 28 años.

La última vez que el estadio de CU contó con público fue el 6 de marzo del año pasado, cuando los universitarios recibieron al América en la Jornada 9 del Clausura 2020, desde entonces, la afición auriazul ha sufrido altibajos con su equipo llegando hasta la final de dicho torneo y posteriormente viniendo a la baja. El único otro triunfo en casa de los Pumas durante el presente torneo fue contra Puebla (2-0) el 22 de agosto.

Para jugadores como el canterano Erik Lira, así como para los experimentados Efraín Velarde, Alfredo Talavera e incluso para el mismo Andrés Lillini, este compromiso se trató de su primer partido de local con afición.

“Todos esperamos con ansias a la gente en las gradas, todos que CU se haga pesar, todos queremos buenos resultados y yo creo que la mejor afición de México es la de Pumas y los espero con muchísimas ansias, todos queremos lo mejor para el club, los entendemos perfecto, no nos molesta en lo absoluto que nos lluevan un poco de críticas, al contrario, lo tomamos de la mejor manera y al menos yo los entiendo perfectamente", señaló Lira en una conferencia previa al partido.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx

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