Los Giants quieren coronar una temporada de ensueño con su mejor arsenal. La experiencia y liderazgo de los veteranos y el despegue de los jóvenes se combinaron para sorprender con la mejor ofensiva y defensiva de la campaña. La novena de San Francisco culminó la temporada regular con récord de 107 juegos ganados, el mejor de la MLB en 2021 y en la historia de la franquicia; ahora se mantienen firmes frente al vigente campeón, Dodgers.

Los Dodgers se presentaban de inicio como un claro contendiente a la Serie Mundial, mientras que los Giants se convirtieron en los Underdogs de la campaña. Ahora, los vigentes campeones deben prestar atención a su bateo de élite, lanzamientos fuertes y una defensa de primera de los Giants. Esta campaña mejoraron en la estadística de jonrones, dejando los últimos 10 puestos para colocarse como el segundo equipo que más conectó.

Fueron 241 en total durante la temporada regular, que además de ser un récord de franquicia, se vio ensanchado porque sólo permitieron 151, la menor cantidad este año.

Los Giants también tienen fortaleza en el pitcheo con la estrellas en ascenso, como Logan Webb, quien se adjudicó la victoria en el último juego de temporada regular para pasar como primeros de división y el primero en la postemporada para blanquear a los Dodgers. Esta temporada Webb tuvo la tasa de bolas terrestres más alta (60.9%) y la segunda tasa de jonrones más baja (0.55 HR / 9). Permitió solo un jonrón en tres aperturas contra los Dodgers en 2021.

En las individualidades, los Giants han encontrado en diferentes generaciones una combinación de éxito. Otra de las figuras en ascenso es LaMonte Wade Jr., quien fue adquirido de los Twins de Minnesota y se labró un lugar en la alineación con su bateo. El jardinero-primera base zurdo bateó seis hits para el empate o para la ventaja en la novena entrada, la mayor cantidad de cualquier jugador en una temporada en los últimos 40 años.

El catcher veterano de 34 años, Buster Posey, comanda en liderazgo y experiencia a la novena de San Francisco, es el de mayor trayectoria en el equipo y tres veces campeón de la Serie Mundial (2010, 2012 y 2014).

Después de un año de pausa en 2020 por la pandemia y tras adoptar una estrategia de darle el mayor descanso posible, el desempeño de Posey resurgió esta campaña con 18 jonrones (su mayor cantidad desde 2015) y un OPS + de 140 (su mayor desde 2014) en temporada regular. El sábado llegó a 53 imparables en su carrera con los Giants en postemporada, igualando el récord de franquicia de Pablo Sandoval.

Lo sigue en experiencia el shortstop Brandon Crawford, quien tuvo una temporada regular con números similares a los dos últimos shortstops que ganaron el reconocimiento de MVP de la Liga Nacional. Esta campaña Crawford estableció nuevos máximos personales en promedio de bateo (.298), OPS (.895), jonrones (24) y carreras impulsadas (90). En la postemporada se anotó otro bambinazo para evitar la remontada de los Dodgers en el Juego 1.

El relevo también ha sido sustancial, pues bullpen tiene profundidad con jugadores como Camilo Doval y ante la ausencia de Brandon Belt surgieron figuras como Wilmer Flores y Wade para sorprender en el bateo.

El manager del equipo, Gabe Kapler, también señala que existen ciertos intangibles que las proyecciones no toman en cuenta: la primera es la dureza y el valor.

“Tuvimos tantos puntos en el transcurso de la temporada en los que habría sido fácil para nosotros renunciar y nunca lo hicimos. (...) Mucha gente de este grupo recibió una paliza esta temporada. Tuvimos muchachos con lesiones, muchachos que lucharon durante un largo período de tiempo y simplemente volvían al trabajo todos los días. Se apegaron a su proceso. Se hicieron más fuertes y volvieron mejor”, dijo Kapler.

kg