El australiano Simon Gerrans (GreenEdge) ganó el sábado la 103 edición de la Milán-San Remo, la primera gran clásica de la temporada, superando en el sprint final a sus dos compañeros de escapada, el suizo Fabian Cancellara y el italiano Vincenzo Nibali.

Gerrans prolonga el reinado australiano en la "'Classicissima", ya que sucede en el palmarés a Matt Goss, mientras que Cancellara volvió a quedar a un paso de la victoria, después de su segundo puesto de la anterior edición.

JSO