El técnico de Francia Raymond Domencech, lamentó "haber perdido energía" con los líos internos de los últimos días, tras perder ante Sudáfrica por 2-1 y quedar eliminado de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.

"Estoy triste, porque este equipo tiene potencial. Deseo buena suerte a mi sucesor (como seleccionador). He amado a esta selección francesa. No va a morir nunca, va a continuar adelante. Lo tiene todo para triunfar", comentó justo después del revés en Bloemfontein.

"Hemos perdido demasiada energía (en los últimos días con los líos internos). No es hora de hacer balances", dijo en alusión a la reciente polémica por la publicación de graves insultos hacia él por parte de Nicolas Anelka, la expulsión del jugador y una huelga de entrenamiento del equipo.

A pesar de la derrota, Domenech dijo haber visto cosas positivas en el equipo, sobre todo una actitud diferente a la de anteriores partidos, y consideró que la expulsión de Yoann Gourcuff en el minuto 26 fue determinante para que su equipo no pudiera evitar la derrota en su duelo de despedida.

"Estamos decepcionados. En este partido hemos reencontrado lo que teníamos ganas de ver, generosidad, corazón, pero hubo un golpe de mala suerte (expulsión de Gourcuff). Cuando las cosas no marchan, no marchan", señaló.