Adrián García Arias disfruta de la vida con su familia, atendiendo un restaurante de mariscos que ha tomado arraigo en Querétaro, por ahora lejos del futbol profesional, al cual tiene claro que quiere regresar. El ex defensa central, que se retiró el año pasado, habló con El Economista, reconoció que por momentos ha sido presa de la ansiedad, reveló que se está preparando para regresar al balompié como entrenador y hasta enumeró las características que deberán tener sus equipos, que ha impregnado al equipo de la Universidad Anáhuac Querétaro al cual dirige.

García Arias, de 38 años de edad y 20 en el profesionalismo, se sinceró y explicó que por momentos le ha sido complicado estar lejos de las canchas en las cuales festejó tres campeonatos con Toluca, equipo en el cual se volvió un indiscutible a partir de 1999.

Da mucha ansiedad luego de jugar tantos años. Extraño estar en una cancha pero no es una melancolía que me lleva a estar deprimido, yo la revierto y me motiva porque quiero volver a sentir lo que es estar en una cancha ahora del otro lado, decirles a los chavos muchas cosas y me preparo día a día para estar de nuevo ahí , explicó el ahora empresario, quien reveló que reinició la carrera de entrenador, debido a que no actualizó sus módulos ante la FMF.

Sobre la forma como se visualiza dirigiendo en el futuro, mencionó que estilos como los de Ricardo La Volpe, Enrique Meza y en algunos detalles Raúl Arias siempre le gustaron. Ahora que dirige a la Selección de la Universidad Anáhuac el espigado ex futbolista confesó:

Siempre me gusta que el equipo tenga orden, que intente jugar bien, morirse de algo, y eso significa tratar bien la pelota, intentar. Me gusta hablar mucho con los jugadores, tener alegría y profesionalismo en el momento de trabajar .

García Arias habló sobre la manera en que tuvo que dejar el profesionalismo, al salir de Gallos Blancos de Querétaro víctima de malas gestiones de cuerpo técnico y algunos directivos, situación que aún le genera impotencia.

Me da tristeza, coraje y desilusión la actitud de algunos directivos que no le tienen tantito respeto a una persona que fue profesional durante 20 años, que me hayan tratado de esa manera es lamentable, porque unos fueron compañeros míos de equipo y al final se pasaron por los huevos todo eso. Yo sigo con mi camino, le pido a dios que me dé mucha preparación, sabiduría para no cometer esos errores con los jugadores , concluyó.

carlos.herrera@eleconomista.mx