La final entre Liverpool y Tottenham rebasa los pronósticos de impacto económico, respecto a las cifras registradas en las últimas cuatro finales de la UEFA Champions League.

El vicepresidente de la Confederación Empresarial de Madrid, Francisco Aranda, estimó que la derrama económica será de 69.5 millones de dólares.

“Estamos muy contentos porque hemos evaluado los ingresos que va a producir este evento deportivo como efecto directo, más el efecto indirecto de transmitirlo. Que lo vean en más de 200 países y alrededor de 350 millones de seguidores. Esto beneficia prácticamente a todos los sectores económicos de la ciudad”, comentó Francisco Aranda en entrevista con la agencia EFE.

Dentro de la estimación, se tomó en cuenta a los sectores hoteleros, restauranteros y comercios.

A su vez, el evento simboliza una plataforma para mostrar la imagen de la ciudad ante el mundo, de tal manera que se beneficie el impacto turístico de la ciudad.

“Tanto a medio como a largo plazo es un evento muy importante de cara a promocionar la imagen de una ciudad como Madrid, para que sea un posible destino turístico. Todos los focos están puestos en esta ciudad, se muestra a los aficionados en el centro disfrutando y pasándola bien. Se convierte en un evento fundamental para el turismo”, comentó a El Economista Alberto Sierra, periodista corresponsal en España.

Después de Madrid, la ciudad de Cardiff, ubicada en Gales, fue la que mayor derrama significó, con un total de 51.7 millones de dólares para la ciudad británica.

Según información de Huw Thomas, encargado del gobierno de la ciudad, en el 2017 el partido entre Real Madrid y Juventus se estimó la visita de 300,000 aficionados que llegaron para la noche de la final, superando la expectativa planeada de 45,000. El aeropuerto registró 380 vuelos adicionales y el centro de la ciudad logró reunir a 300,000 personas en el día que se llevó a cabo el partido. Sobre los costos de operación, revelaron que se invirtió casi 2.1 millones de dólares y la organización dispuso de: 1,500 voluntarios y 12, 000 personas de staff.

La audiencia promedio que se ha obtenido durante las últimas temporadas ha sido de 400 millones de televidentes, cifra del especialista en marketing deportivo, Hussein Forzán. Es decir, la Champions League se coloca como el tercer evento deportivo que mayor interés genera en el público, solamente superado por los Juegos Olímpicos y el Mundial de Futbol.

Según la FIFA, la final del Mundial pasado entre Francia y Croacia, involucró una audiencia de 1,120 millones de personas. Mientras que los Olímpicos tienen un promedio de 3,500 millones a nivel global.

A causa de ser uno de los mejores productos a nivel deportivo, contar con los derechos de transmisión del evento cada vez es más costoso para la televisoras.

En España, la compañía multinacional Mediapro compró los derechos de emisión del torneo europeo el verano del año pasado e involucró una inversión de 1,233.1 millones de dólares, que le permiten tener el torneo hasta el 2023, además de poder revender la señal para otras operadoras. Mientras que en Inglaterra BTS SPorts paga 394 millones anuales por transmitir.

El operativo más grande en Madrid

Así fortalece su seguridad una final de Champions

En Madrid se desplegará un número récord de policías y personal de seguridad para la final de la Champions League, prohibiendo los camiones a la redonda y utilizando aviones no tripulados para contrarrestar una gran amenaza de terror y evitar problemas con los fanáticos.

Las autoridades de Madrid esperan que unos 67,800 aficionados asistan al choque entre Tottenham Hotspur y Liverpool en el estadio Wanda Metropolitano.

Unos 4,700 policías, ayudados por drones para ayudar a la coordinación, vigilarán lo que las autoridades consideraron como un evento de alto riesgo.

Este operativo de seguridad es considerado el más grande para cualquier evento deportivo en la ciudad.

A los vehículos pesados se les prohibirá conducir cerca del estadio y las zonas designadas para los aficionados durante las 24 horas. El nivel de alerta antiterrorista en España es 4 en una escala de 5, lo que implica un alto riesgo de ataque.

“Las fuerzas de seguridad y los cuerpos han hecho un trabajo enorme, exhaustivo y excelente para que todos podamos disfrutar (el partido)”, dijo el martes María Paz García-Vera, representante del gobierno regional de Madrid.

Los aficionados serán separados y tomarán diferentes líneas de metro hasta el estadio desde sus lugares de reunión. La Plaza Colón es para los fanáticos de los Spurs y la Plaza Felipe II para los de Liverpool.

La operación de seguridad terminará cuando la mayoría de los aficionados se hayan ido.

El director de la policía, Francisco Pardo, manifestó que el control aéreo de los alrededores y la coordinación en tiempo real a través de un avión no tripulado fue la novedad de este año.

“Madrid ofrece una garantía de hierro fundido cuando se trata de seguridad en los eventos deportivos más importantes”, dijo citando la reciente celebración del reordenado partido de la última etapa de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors, que pasó sin problemas en la capital española después de que la violencia llevó al aplazamiento del juego en Buenos Aires.

En un esfuerzo conjunto con la UEFA, la policía española también lanzará los llamados Equipos de Información para asesorar a los aficionados.

“La final de Champions es un escaparate mundial, nos estarán mirando desde todo el mundo y la policía española quiere estar allí para ofrecer una buena imagen de España como un país seguro, hospitalario y amigable”, expuso Pardo. (Con información de Telegraph y Reuters).