La diferencia entre Mundial varonil y femenil en términos de repartición es amplia. Por ejemplo, para el Mundial de Rusia en el 2018 se dieron 400 millones de dólares de acuerdo con los reportes financieros de la FIFA y para el reciente Mundial femenil, apenas 30 millones.

La propuesta de Infantino es duplicar esa cantidad al menos (60 millones de dólares).

“Ha sido importante porque este año el espacio lo han luchado y han ganado, el Mundial femenil ha ganado y por eso se lo merece aún más. Después de esta Copa del Mundo, ahora es un deporte mundial con un impacto increíble, más de 1,000 millones de telespectadores, un impacto en todo el mundo, el futbol femenil ya está para ser muy importante”, dijo el presidente de la FIFA.

Para el Mundial del 2023, ya se dio el primer paso de crecimiento tras lo vivido en Francia, se aprobó la expansión de 24 a 32 selecciones participantes en la siguiente justa mundialista. Se anunciará la siguiente sede en mayo del 2020.

“Este Mundial ha marcado un antes y un después, y estamos para hacer algo grande con el futbol femenino”, reconoció Infantino.

Jugadoras, directivos y asociaciones civiles se han pronunciado a favor de la equidad financiera entre el futbol varonil y femenil, además de mejorar las condiciones laborales y salariales.

Las seleccionadas estadounidenses continúan desde marzo en una demanda por discriminación de género contra US Soccer por la igualdad salarial.

“Siempre soy optimista, pero no podíamos esperar algo que tuviera un impacto tan importante, se jugaban también la Copa Oro y Copa América en el mismo periodo y el mundo hablaba del Mundial femenil”, reflexionó Infantino.